Colón remó desde atrás dos veces y estuvo muy cerca de quedarse con las manos vacías, aunque en dos fechas sumó apenas dos unidades en la Superliga.

Esta vez se vistió de héroe, con un gol sobre el final que le dio el empate 2-2 frente a un necesitado Tigre. Javier Correa sacó un remate desde afuera del área en una jugada donde los hinchas y algunos compañeros pidieron penal.

Una vez finalizado el cotejo el cordobés expresó que "el cansancio nos jugó una mala pasada, aunque eso no es excusa, no podemos regalar puntos en nuestra cancha y ahora tenemos que pensar en lo que viene".

El delantero reconoció que pudo encontrar en Santa Fe su lugar en el mundo después de su paso por Godoy Cruz. En este sentido aportó que "gracias a Dios encontré un lugar bárbaro, mis compañeros siempre se brindan por mí, así que estoy contento, feliz y quiero dedicárselo a mi familia, ahora me voy a festejar el día del Niño".

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Cuando tuvo que referirse a la gestación de la jugada en la cual la pelota le quedó para convertir el 2 a 2, Correa afirmó que "le pega en la mano al jugador de Tigre, no iba a esperar que cobre el árbitro, por las dudas lo hice, nos vamos un poco amargados porque queríamos ganar en nuestra cancha".

Antes de la despedida, se refirió nevamente a su relación con el DT Eduardo Domínguez: "Tiene mucho carácter, el técnico nos da las herramientas para que nos brindemos y hay que responderle, trato de ser un eslabón más en la cancha, él lo acepta lo que le puedo decir, si él ve cosas de afuera lo acepto, es positivo el punto porque nos distrajimos y podría haber sido peor".