Para este martes estaba prevista una reunión entre los dirigentes de Colón e Independiente por Gustavo Toledo. El entrenador, Eduardo Domínguez, puso el grito en el cielo cuando no veía acción por parte de la comisión directiva respecto a la renovación del defensor que, después del 30 de junio, se volvió a a Buenos Aires a la espera de una resolución.

Fue así como se metió en el medio Atlético Tucumán, quien hizo una gestión formal para llevárselo a préstamo. Por lo que se pudo saber, iba a pagar un suma y pedir una opción de compra por una temporada. Lógicamente que esto fue de mucho más agrado en el Rojo, ante la idea del elenco santafesino de retenerlo sin cargo.

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Pero justo cuando estaba por viajar al Jardín de la República, algo pasó y el Rojinegro presentó una propuesta que detuvo todo: adquirir una parte de su ficha. Contra esto el Decano no podía hacer nada y por eso crecieron otra vez las chances para que el lateral vuelva a jugar en Santa Fe. Sin embargo todo se adelantó el Sabalero se quedaría con el 50% de la ficha a cambio de 550.000 dólares.

Ademas, desde el club Avellaneda pretende poner una obligación de compra por el otro 50% en 1.000.000 de dólares, lo que no terminaría cerrando del todo para los dirigentes. Además se avanzó mucho por el defensor venezolano Fernando Amorebieta, pero depende ahora de la voluntad del jugador, que estaría buscando volver a Europa.

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Vale resaltar que, para Eduardo Domínguez, Toledo es su marcador titular en la banda derecha. Algo que refleja eso fue el pedido expreso de la semana pasada, donde manifestó su malestar por la demora en este tema.