Bajo la conducción de Eduardo Domínguez, Colón se había convertido en un equipo práctico, convertía goles cuando le daban la chance y luego se defendía con solidez. No lucía pero era sumamente eficaz y eso le permitía obtener muy buenos resultados.

De hecho en esta Superliga el Sabalero fue el último en perder el invicto, ya que cayó por primera vez en la 11ª en su visita a Atlético de Tucumán. Fue 2 a 0 y a partir de allí comenzó una racha negativa que incluyó cuatro derrotas consecutivas pero además sin marcar goles.

Un dato que revela de manera concreta la pérdida de eficacia y contundencia que evidenció Colón muestra que en las primeras 10 fechas anotó 15 goles, y obtuvo 20 puntos con una eficacia del 66,6%. En tanto que en las ocho jornadas siguientes marcó apenas tres tantos y cosechó ocho unidades con una eficacia del 33,3%.

LEER MÁS ►► El capitán vuelve a la cancha en donde debutó

La llegada de Javier Correa ayudó en parte a paliar este déficit pero por ahora no alcanza. El cordobés se anotó en la red en los encuentros ante Gimnasia de La Plata y Unión, en tanto que Guillermo Ortiz marcó frente a Newell's. Sin contar los dos cotejos por la Sudamericana ante el Zamora.

Los delanteros de Colón entraron en una etapa de sequía preocupante a excepción del mencionado Correa que viene cumpliendo. El último gol de Diego Vera fue por la 10ª fecha en el triunfo como local ante Tigre por 3 a 1. Siempre contando los partidos de la Superliga, dado que el uruguayo marcó ante el Zamora en el partido de ida por la Sudamericana.

Tomás Chancalay no convierte desde la 8ª jornada en el empate frente a San Martín de San Juan por 3 a 3. Mientras que el último gol de Nicolás Leguizamón data de la 6ª fecha en el triunfo ante Temperley en el Brigadier López. Y Tomás Sandoval convirtió en la 1ª fecha en el empate 1 a 1 ante Rosario Central.

LEER MÁS ►► Jorge Carranza: "Fue un golpe muy duro irme de Colón"

Así las cosas, es indispensable recuperar a los puntas para que ganen en confianza y la única manera de hacerlo es que se reencuentren con el gol. Eduardo Domínguez fue variando permanentemente de mitad de cancha hacia adelante sin encontrar soluciones. Por ahora da la sensación que el único que se ganó un lugar es Correa, el resto entra y sale sin encontrar su mejor versión.