Colón
Miércoles 11 de Abril de 2018

Un antecedente que favorece a Colón para evitar una dura sanción

En el año 2015 el árbitro Daniel Delfino suspendió el partido entre Godoy Cruz y Racing cuando los hinchas del Tomba arrojaron una lluvia de piedras al campo de juego. El mismo se reanudó a puertas cerradas en cancha neutral pero al equipo mendocino no le clausuraron el estadio.

Está definido que Colón y Vélez completarán los 68' que restan en dos tiempos de 34' cada uno y que el mismo se llevará a cabo en el estadio Brigadier López y a puertas cerradas y que la institución deberá hacerse cargo de los gastos del traslado y alojamiento de la delegación del Fortín.

También se habla de una fuerte sanción económica que incluiría el pago de 500 entradas generales por al menos seis partidos. Si se tiene en cuenta que las entradas tienen un costo de $320, la suma ascendería a los $960.000.

Pero lo que está en discusión en estos momentos es si a Colón le clausurarán el estadio o no. El Sabalero debe jugar dos partidos más en condición de local: el lunes 23 de abril ante Patronato y el lunes 7 de mayo frente a River.

La idea de los dirigentes rojinegros encabezados por José Vignatti es que la sanción esté dada en inhabilitar la tribuna norte desde donde partieron las bombas. Y en este sentido, cuentan con un antecedente que lo favorece y que se produjo hace tres años en Mendoza.


El domingo 30 de agosto de 2015 Godoy Cruz recibía a Racing. Cuando se jugaban 25' de la primera etapa el juez Daniel Delfino suspendió el partido y explicó los motivos "El partido está suspendido porque los hinchas de Godoy Cruz no dejan de tirar piedras y eso no se puede controlar. No existen garantías".

Pero esa acción, tenía un trasfondo. Los barras extorsionaron y, ante el pedido no cumplido, generaron incidentes para suspender el partido. Un día antes, cuando estos hinchas hicieron un banderazo, pidieron hablar con Gabriel Heinze. Pero el DT se negó. A partir de allí, los barras le lanzaron el ultimátum al presidente José Mansur : "O echás a Heinze o mañana te paramos el partido".

Embed

Días después, el Tribunal de Disciplina dispuso que el cotejo continúe el miércoles 30 de septiembre en la cancha de Argentinos Juniors y a puertas cerradas. Se disputaron dos tiempos de 33' y 32' cada uno y el Tomba sufrió una sanción económica, debiendo abonar el costo de 500 entradas generales por siete partidos.


No obstante, lo más importante terminó siendo que Godoy Cruz continuó jugando en el estadio Malvinas Argentinas y no debió trasladarse a otra cancha. Y la realidad indica que existen muchas similitudes con lo ocurrido en el Brigadier López.

Es decir: un partido que se suspende por el proceder de algunos hinchas de la barra, un árbitro que no tiene las garantías para continuar. Y fundamentalmente la extorsión por parte de los barras hacia los dirigentes.

Este antecedente favorece a Colón y dentro del descargo que presentaron los directivos, figura este hecho con el objetivo de que el estadio no sea clausurado y que Colón pueda jugar los cotejos frente a Patronato y River en el Brigadier López.