Con menos hizo más y con más hizo menos, esa sin dudas podría ser la conclusión más simple a la que arriban todos cuando se analiza las dos etapas de Eduardo Domínguez al frente del plantel sabalero. Cuando asumió luego de la renuncia de Paolo Montero edificó una campaña muy buena, por encima de las expectativas que se habían generado.

Por primera vez en su historia Colón sumó siete triunfos consecutivos en la máxima categoría del fútbol argentino y además ganó el Clásico después de 19 años en el estadio 15 de Abril. De la mano del técnico se observaba un equipo sólido, bien plantado y que mantuvo el invicto a lo largo de 10 fechas cuando cayó como visitante ante Temperley por 3 a 0.

En el torneo 2016/ 2017 Domínguez dirigió 16 encuentros, en los que cosechó ocho triunfos, cinco empates y tres derrotas. Obtuvo 29 puntos sobre 48 en juego con una eficacia del 60%. Finalizó en la 11ª posición de la tabla y eso le permitió clasificar a la Copa Sudamericana que todavía está disputando.

Una vez finalizado ese campeonato, no había nadie en Colón que cuestionara el trabajo del cuerpo técnico que encabezaba Domínguez y no era para menos. Se hizo cargo de un equipo que con Montero sumó 20 unidades sobre 42, con una eficacia del 47% y lo potenció hasta llegar al 60% y eso le posibilitó volver a clasificar a una Copa después de seis años.

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Todos elogiaban la seriedad y el profesionalismo del DT, como así también su manera de trabajar. El propio José Vignatti estaba encantado con la manera en que se manejaba y además la relación entre ellos era muy buena.

En consecuencia se pretendió dar el salto de calidad y conformar un plantel más competitivo, por ello renovó algunos contratos que finalizaban y además sumó 10 refuerzos, entre ellos la vuelta de Cristian Guanca quien pertenecía a Colón pero que había desechado una oferta del fútbol árabe.

Llegaron Alexander Domínguez y Gonzalo Marinelli (arqueros), Gustavo Toledo y Jonathan Galván (defensores), Matías Fritzler, Marcelo Estigarribia, Leonardo Heredia, Diego Morales, Facundo Silva y el mencionado Guanca (mediocampistas).

La primera mitad de la Superliga fue muy destacada, de hecho Colón fue el equipo que más tiempo se mantuvo invicto y recién perdió su primer partido en la 11ª fecha cuando cayó ante Atlético de Tucumán en condición de visitante. Hasta allí había sumado cinco triunfos e igual número de empates.

Sin embargo, esa caída fue el puntapié inicial de lo que serían cuatro derrotas al hilo ya que despidió el año perdiendo ante Talleres. No obstante, esos dos reveses no empañaron lo que había conseguido y que lo mantenía en las primeras posiciones de la tabla.

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El final del 2017 generó algunas especulaciones en torno a la continuidad de Domínguez más allá de que tenía contrato vigente. El técnico se fue de vacaciones y su nombre comenzó a estar vinculado a otros clubes. De allí las suposiciones que surgían respecto a su continuidad en Colón.

El tiempo se dilataba y la confirmación nunca llegaba, los dirigentes se mantenían tranquilos pero admitían que no podían comunicarse con el DT que a su vez había cambiado de representante y ahora estaba con Juan Berros quien tenía buena vinculación con el mundo fútbol. De allí que casualmente el nombre de Domínguez aparecía en varias instituciones.

A fines de diciembre, José Vignatti se reunió finalmente con Domínguez y arreglaron la renovación de su contrato con una importante mejora en lo económico. Pero además Colón se comprometió en varias cuestiones que solicitó el técnico.

Pidió profesionalizar el fútbol y por eso contrató a un secretario técnico (Iván Borghello), se realizaron mejoras en el predio, los jugadores comenzaron a desayunar en el predio por pedido de Domínguez y se instaló un desayunador. También hubo reformas en el gimnasio y se sumaron otros elementos para mayor comodidad del plantel.

Se definió que el equipo viaje en avión cada vez que jugara de visitante. Se contrató un chárter para viajar a Venezuela para el partido por la Sudamericana con el Zamora. Y además sumó cuatro refuerzos por los cuales se realizó una inversión muy importante.

Compró el 50% del pase de Javier Correa en una suma cercana al 1.500.000 dólares, también adquirió el 50% de los derechos económicos de Gonzalo Escobar en aproximadamente 650.000 dólares, sumó a Mariano González y además repatrió a Alan Ruiz con un contrato muy oneroso, para convertirlo en el futbolista mejor pago del plantel.

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José Vignatti le dio todos los gustos, en síntesis y por decirlo de alguna manera le dio las llaves del club, pero Domínguez no pudo potenciar el material con el que contaba y a una fecha del final y aún con chances de clasificar a la Sudamericana habrá que decirlo con todas las letras: no colmó las expectativas y terminó defraudando a quien confiaron en sus condiciones, que las tiene, pero que en este 2018 las disimuló muy bien con errores muy puntuales.

En esta Superliga el Sabalero disputó 26 encuentros, acumulando 10 triunfos, ocho empates y ocho derrotas. Cosechó 38 puntos sobre 78 en juego con una eficacia del 48,7%, es decir no alcanzó la mitad de los puntos. Pero además bajó considerablemente su eficacia. Pasó del 60% de la temporada anterior a este 48,7% que no conforma a nadie.

De este modo y a una fecha del final, la realidad indica que Domínguez administró mucho mejor la austeridad que la opulencia. Cuando tuvo mucho para elegir falló y en cambio tuvo ojo clínico para acertar cuando no había tanto para escoger.

En conclusión este ciclo de Domínguez fue de mayor a menor y es por eso que su continuidad al frente del plantel es un verdadero interrogante. El partido ante Vélez dio la sensación de que en el banco estaba un técnico que dirigía sus últimos dos partidos. Un equipo sin ideas y un DT sin reacción. Cada uno dentro de la cancha jugaba a hacer la suya.

Un barco sin capitán fue el Colón que jugó ante Vélez y allí quizás se explica el silencio de Domínguez quien por segunda vez en tres días decidió no hablar. Se fue por el gimnasio del Roque Otrino junto a su esposa Brenda que siempre lo acompaña. Pareció ser una despedida anticipada. El tiempo dirá.