Colón

Un equipo aturdido que pide a gritos terminar el año

Los propios futbolistas admiten que lo mejor que les puede pasar es que el torneo finalice lo antes posible para dar vuelta la página y con un nuevo técnico arrancar un proyecto deportivo

Sábado 01 de Diciembre de 2018

Las voces son coincidentes, la salida repentina de Eduardo Domínguez después de dos años de trabajo con el plantel fue un golpe de nocaut para los jugadores. Si bien es cierto que el equipo cosechó dos empates en la Superliga (San Martín de Tucumán y Belgrano) se advierte claramente que los futbolistas están en otra sintonía.

Colón está lejos de ser un equipo y eso en la cancha se nota, cada uno juega a lo que puede, no existe un plan para llevarlo a cabo y solo se trata de voluntades desperdigadas dentro del campo de juego.

El rendimiento es peor que los resultados, ya que si se quiere mirar el vaso medio lleno se podrá decir que el Sabalero hace cuatro partidos que no pierde y si se observa el vacío se dirá que de los últimos 15 puntos en juego sumó apenas cuatro con un eficacia del 26,6%.

Pero claramente se juega peor de lo que reflejan los últimos resultados y eso es lo más preocupante. Porque habrá que decir que cuando Domínguez estaba en el banco Colón también no se asemejaba a un equipo confiable.

Pero a diferencia de lo que ocurre la mayoría de las veces cuando se va un DT y el nivel de los equipos levanta, en este caso se trató de una continuidad y quizás se agudizó el bajo rendimiento.

Lo que demuestra claramente que los futbolistas estaban muy identificados con Domínguez y que su salida los golpeó duramente. La llegada de Esteban Fuertes en medio de la improvisación no ayudó y en esto nada tiene que ver el Bichi que de la mañana a la noche debió hacerse cargo del equipo aún cuando no tenía ni un ayudante de campo.

Se improvisó y cuando eso sucede, la mayoría de las veces las cosas terminan saliendo mal. En consecuencia, será tarea de José Vignatti y el resto de la Comisión Directiva enderezar el rumbo para no seguir fallando.

Urge la llegada de un nuevo entrenador y refuerzos que vengan a darle un salto de calidad a un plantel que parece haber agotado sus recursos. Se imponen cambios de nombres para recuperar la energía y el protagonismo que hace tiempo se perdió.

El año no termina nada bien, lejos de todos los objetivos planteados los jugadores y dirigentes no pueden permitirse seguir por el mismo camino de frustración. La realidad les estalló en la cara y quedaron sin reacción.

Es por eso que Colón es un equipo que deambula en la cancha y cualquier circunstancia lo afecta, arranca ganando los partidos y no los puede sostener, ni desde lo anímico ni tampoco en lo físico.

La tribuna o la platea diría "el equipo se cae a pedazos en los segundos tiempos" y no se equivocarían. El hincha advierte que Colón no está bien desde lo físico y encima lo mental no ayuda.

Por lo cual, lo mejor que le puede pasar a este plantel es que el partido con Defensa y Justicia se juegue mañana para dar punto final a este semestre que salvo el triunfo en el Morumbí fue realmente negativo.

El Sabalero debe reinventarse en todos los aspectos, arrancando por los directivos y pasando por los jugadores. Así no se puede seguir, la desidia y la apatía surtieron efecto y este plantel parece haberse ido de vacaciones hace rato.

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