Con el alma vacía

Colón perdió el clásico por 1-0 y, de esta manera, quedó igualado el historial. Con la caída ante Unión, el equipo Sabalero acumula tres derrotas consecutivas como visitante. Fueron expulsados Alcoba y Curuchet.

Domingo 02 de Junio de 2013

Mariano Cassanello

ovacion@unosantafe.com.ar

Vacío como el estadio en el que se jugó. Así se fue Colón del 15 de Abril en una mañana que se recordará por siempre, debido a que se jugó sin público. Lo único que le quedaba al plantel Sabalero para acomodar una campaña mediocre, era ganar el clásico ante un rival descendido y que hacía un año no ganaba en condición de local.

A eso debemos sumarle que Unión había perdido a su mejor jugador (Andrés Franzoia) por lesión y en la semana Facundo Sava tuvo demasiados problemas para conformar el equipo. En contrapartida, Pablo Morant dispuso de todo el plantel para confeccionar el mejor equipo posible.

Sin embargo, todos estos antecedentes no se reflejaron a lo largo de los 90 minutos, a excepción del primer cuarto de hora en donde el conjunto rojinegro se mostró superior aprovechando las espaldas de Mauro Maidana para atacar por el sector derecho. De esta manera, Colón generó la primera situación de gol a los 3 minutos cuando Emmanuel Gigliotti avanzó por derecha y remató a la carrera al primer palo. El disparo fue contenido por Limia, que estaba bien ubicado. En el arranque se perfilaba mejor el Sabalero, dado que Unión ofrecía demasiadas ventajas en defensa.

Una jugada clave que pudo cambiar el desarrollo del partido se produjo a los 12 minutos cuando Gigliotti picó habilitado y el balón terminó dentro del arco Tatengue, pero el juez de línea Ezequiel Brailovsky levantó el banderín y anuló la acción. Grueso error del asistente que le imposibilitó al elenco visitante ponerse en ventaja.

Un minuto más tarde, nuevamente por derecha desbordó Gabriel Graciani y el centro encontró a Gigliotti, quien de media vuelta remató pero el balón se desvió en la pierna salvadora de Brítez para mandarla al córner. De esa jugada y a la salida del tiro de esquina, Ricardo Gómez disparó de zurda y la pelota pasó cerca del caño izquierdo de Limia.

A partir de allí y hasta el pitazo final de Germán Delfino, Colón no generó más una situación concreta de gol, al punto tal que en el complemento Limia fue un espectador de lujo. Y este dato refuerza aún más la anemia ofensiva que evidenció el visitante en los 75 minutos restantes, con el agravante de que perdía el partido desde los 7 minutos del complemento.

Desde hace varios partidos cuesta descifrar a qué juega Colón, cuál es la identidad futbolística de este equipo. Y el partido ante Unión no fue la excepción, ya que salvo esos primeros minutos lo demás fue muy pobre, agravado porque enfrente tenía a un equipo que en el torneo apenas había ganado dos encuentros.

Con un planteo cauteloso, que incluyó un solo delantero (Gigliotti) y fiel a la táctica de esperar y contragolpear, Colón dejó pasar una oportunidad inmejorable de asestarle un golpe de nocaut a su clásico rival, que llegaba a este partido con una defensa remendada, ante las bajas de Cosaro y Bianchi, y con Brítez jugando de marcador central.

Por todo lo mencionado, la derrota de Colón es harto preocupante por la manera en que terminó jugando, sin generar peligro, ni produciendo zozobras en el arco rival, algo que al menos se esperaba en los últimos minutos. Los cambios que introdujo Morant llegaron muy tarde, sobre todo el ingreso de Martín Luque y luego de Iván Moreno y Fabianesi; minutos antes había entrado Facundo Curuchet.

Si bien restan tres partidos para finalizar la temporada, la derrota ante Unión huele a ciclo cumplido por parte de muchos jugadores, y habrá que estar atentos a lo que sucede con la continuidad del entrenador. Se sabe que un revés en el clásico deja secuelas importantes que irán surgiendo con el correr de los días. Será una semana complicada para el plantel y los dirigentes deberán tomar decisiones importantes después de junio.

Colón redondea nuevamente una mala campaña, reforzada por la derrota ante Unión y el futuro no asoma para nada esperanzador. Es cierto que en los últimos tiempos, se afianzaron algunos jugadores del club, pero la realidad deportiva dista mucho de la ideal. Apenas 18 puntos en el torneo, y cuatro derrotas en los últimos cinco partidos. Colón sumó una nueva frustración, en este caso resonante, sólo el tiempo sabrá las consecuencias de las ondas expansivas, de la bomba que se detonó con el final del partido.

¿Te gustó la nota?