Santa Fe

Crimen de Vanesa Zabala: los imputados libres y la familia fuera del juicio

La mujer trans fue golpeada, ahorcada y empalada por tres hombres, una mujer y dos menores de edad hace cuatro años. La Justicia, que dilató todo el proceso legal, ahora rechazó como querellantes a las hermanas de la joven. El miércoles 29, Reconquista se volverá a movilizar para exigir una condena.

Sábado 18 de Marzo de 2017

Vanesa Zabala fue golpeada, ahorcacada y empalada por cuatro adultos y dos menores en Reconquista el 29 de marzo de 2013. A cuatro años del crimen, los imputados están libres porque se vencieron los tiempos procesales para el juicio y la familia fue rechazada como querellante. El gobierno provincial se comprometió a seguir impulsando la causa pero no hubo avances concretos. Por eso, los amigos y familiares de la joven realizarán una marcha.

"Vamos a marchar contra los conjueces porque nos han dejado afuera de la querella. Nosotras, sus hermanas, estamos convencidas de que quieren dejar impune el crimen porque Vanesa era travesti. Pero no vamos a bajar los brazos hasta que haya justicia y los responsables estén en la cárcel", dijo Sandra Zabala.

La hermana de Vanesa está preocupada porque considera que los responsables del crimen pueden volver a cometer un hecho similar. "Nosotros no queremos que ninguna otra familia pase lo que estamos viviendo", remarcó.

A principios de febrero, cuando por el vencimiento de las causas del viejo sistema procesal penal el crimen de la joven trans estuvo por quedar impune, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Ricardo Silberstein, y el subsecretario de Políticas de Diversidad Sexual, Esteban Paulón, se reunieron con la familia Zabala.

Los funcionarios se comprometieron a impulsar la causa y se instruyó al Centro de Asistencia Judicial de Reconquista para que realice "las denuncias pertinentes ante los Colegios de Abogados y la Corte Suprema de la provincia de Santa Fe, por el accionar irregular o deficitario de los funcionarios que intervinieron en la causa, como así también de los actuales conjueces de la misma".

De todas maneras, la Justicia santafesina aún no conformó el tribunal para el juicio oral y José Daniel Villasboas, Ana Virginia Abasto, José Luis Petroni y Gustavo Daniel Vallejos siguen en libertad, al igual que los menores que los acompañaban el día del asesinato de Vanesa.

El miedo de Sandra de que haya otra víctima no es infundado. Hace menos de un mes, Virginia Abasto (30) y José Chuqui Villasboas (32) fueron detenidos por robo y agresión a dos policías en Vera, a 42 kilómetros de Reconquista.

"Yo no los conozco a ninguno de los asesinos pero mi hija conoce a varios. Los que eran menores ya son mayores de edad. Y hay dos de los que están ahora en libertad que viven acá en Reconquista", agregó Sandra.

"Nosotros -continuó- estamos destrozados pero ni así voy a bajar los brazos porque mi hermana no era mala, no molestaba a nadie. Esto se lo hicieron por ser travesti y eso está mal. No hay que discriminar y acá los jueces lo hacen, por eso quieren dejar el caso en la nada".

A través de la página de Facebook Justicia por Vanesa Zabala, la familia, los amigos y distintas activistas del colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans) están convocando a la marcha el miércoles 29.

Se reunirán a las 19 en el punto donde la joven trans de 31 años fue encontrada, en el ingreso sur a la ciudad de Reconquista (calle 57 y ruta 11) hasta la plaza 25 de Mayo.

Bajo la bandera "Justicia para Vanesa, basta de impunidad" exigen que se acepte a las hermanas de Vanesa como querellantes y la recusación de los conjueces.

El día del asesinato

La familia de Vanesa siempre supo que ella no era lo que decía su documento. Desde muy chica peinaba y arreglaba a sus hermanas, le daba consejos sobre cómo combinar la ropa. "Cuando íbamos a salir ella nos decía que teníamos que salir bien, qué cartera usar y ella también se arreglaba", recordó su hermana.

Por eso, cuando asumió públicamente su identidad de género, sus hermanas la aceptaron y apoyaron incondicionalmente. "Era muy familiera y tenía una vida muy sana", contó Sandra, con quien vivía.

La mirada estética de Vanesa se mantuvo toda su vida. Soñaba con tener su propia peluquería y vivir de eso pero nadie le daba trabajo y su familia no tenía dinero suficiente para ayudarla. Así que, como le ocurre a la gran mayoría de las mujeres trans, terminó en la prostitución.

El día del crimen, ella estaba en el acceso sur de la ciudad trabajando cuando Villasboas, Abasto, Petroni, Vallejos y dos menores -aunque la familia cree que hay otros dos que participaron pero la investigación no pudo comprobarlo- le hicieron señas y la llevaron hasta unos pastizales para atacarla.

Era Viernes Santo y la familia Zabala se había reunido a celebrar el cumpleaños de una sobrina de Vanesa, la hija de la hermana que solo unos meses antes había fallecido tras sufrir cáncer de mama.

"Habíamos organizado una pizzeada y mi otra hermana le escribía para que deje de trabajar y venga a comer", recordó Sandra. Vanesa le respondió que ya estaba por terminar, que le guarden pizza.

No pasó mucho antes de que llegara una amiga de Vanesa a avisarles que "había tenido un accidente". "Yo pensé que la habían chocado pero nunca me imaginé que la iba a encontrar tirada en el pasto y destrozada", agregó.

Al costado de la ruta los pastizales tenían más de un metro de alto y por eso era la zona en la que se concretaban los pases (sexo pago). Allí a Vanesa la golpearon con los puños y con el caño recortado de un ventilador. La patearon. La levantaron del cuello, la ahorcaron al punto de dejarle marcas en la tráquea y la azotaron contra uno de los carteles publicitarios que hay al costado del camino. Ese golpe le destrozó un ojo, le generó la herida letal y la dejó desvanecida. Finalmente, cuando aún estaba viva, con el mismo caño, la empalaron.

La dejaron tirada y escaparon. Pero quedaron suficientes marcas como para identificar a los autores. Cuando llegó la asistencia médica la trasladaron al hospital local pero no había nada para hacer. Murió.

Irregularidades

Las irregularidades del caso son varias y han quedado registradas en las crónicas de los medios del norte provincial. Por eso, la familia de Vanesa apunta también contra la Justicia y pide que se recuse a los conjueces que todavía no pusieron fecha para el juicio.

Cuando se liberó a los acusados, en marzo de 2016, el portal Reconquista.com.ar publicó: "El caso de Vanesa Zabala fue un emblema para el norte santafesino y hubo un sinfín de pasos llamativos que hasta el día de hoy sorprenden cuando se los recuerda como, por ejemplo, que a dos días del crimen los policías y la Municipalidad quemaron todo el lugar".

Los cuatro adultos imputados estuvieron tres años con prisión preventiva -los dos que marca la ley más una prórroga de un año- y fueron liberados, pero con algunas condiciones como que fijen domicilio en Vera, no puedan abandonar la ciudad ni acercarse a lugares en los que puedan estar familiares de Vanesa o testigos de la causa.

Sin embargo, la familia Zabala sabe que algunos viven en Reconquista, no muy lejos del barrio donde a Vanesa todavía la recuerdan con mucho cariño y tristeza. A eso se suma el hecho delictivo que se hizo público e involucra a los dos acusados que sí están viviendo en Vera.

El recuerdo

Para la familia y los amigos de Vanesa, así como para los militantes por los derechos del colectivo de la diversidad sexual, el crimen de odio que la tuvo como víctima tiene que servir para tomar conciencia de la dura realidad que enfrentan las personas trans y que hacen que su expectativa de vida esté apenas por encima de los 30 años.

"No entendemos cómo alguien puede hacer algo así. Matarla de esa manera, destrozarla. Ella era tan hermosa. Yo la amaba y todavía no puedo hacer el duelo. Primero tenemos que hacer justicia por ella, para que descanse en paz y para que nosotros podamos dejar ir un poco el dolor. Pero fue lo peor que nos pasó en la vida", marcó Sandra.

Y cerró: "A Vanesa quiero que la recuerden como era. Bonita, solidaria, no tenía ningún día malo. En Reconquista nadie la olvida. Yo vivo en un barrio populoso y todas las recuerdan, el presidente de la vecinal quiere hacer un mural para homenajearla porque la querían y respetaban muchísimo. Por eso no vamos a descansar hasta que no haya más discriminación y los responsables sean condenados".

¿Te gustó la nota?