Domingo 13 de Noviembre de 2022
Lo que aparece como una pesadilla para el sector productivo santafesino y nacional con respecto a la sequía que golpea gran parte de la región núcleo ya se comienza a vislumbrar algunas consecuencias de lo que ya se manifiesta como una de las peores campañas en los últimos años. A raíz de esto, productores santafesinos de biodiésel indicaron que el precio que aumentará en la materia prima producto de su escasez impactará en los precios de toda la cadena productiva, impactando en el costo de aceites de soja, su derivado de biocombustibles y por último en el costo de los combustibles en surtidor.
Como es legislación hace un largo tiempo, tanto las naftas como el gasoil tienen un corte obligatorio de biocombustibles en su composición, el cual se traduce en bioetanol en la nafta y biodiésel en el segundo caso. Los porcentajes de corte son determinados por la Secretaría de Energía de la Nación y el precio de estos biocombustibles incide en el precio final que se comercializa en el surtidor.
La última suba de precios en la escala de los biocombustibles fueron los que empujaron hacia arriba el precio del combustible en todo el país en el último aumento sucedido una semana atrás. Distinto fue el caso de la anterior suba en el sector, que se debió a una cuestión de afrontar un mayor gasto impositivo según explicaron los estacioneros.
Con este panorama, la escasez de la materia prima que empuja toda la cadena productiva de los derivados de soja provocará aumentos de precios en todos los eslabones. Esto fue destacado por empresarios de biodiésel santafesinos y de la región. Desde el sector santafesino del biodiésel indicaron que "indefectiblemente, una baja en el rinde de la soja significará menos aceite para todos los destinos y ello traería aparejado un mayor precio y un estrés en el físico disponible".
En esta línea, agregaron: "Habrá que ver durante la próxima campaña, pero el faltante de aceite podría repercutir en mayores precios, pero esto también dependerá de los precios internacionales".
Mayores aumentos en el gasoil
En lo que es gasoil, las petroleras hacen un mix entre el gasoil nacional e importado para poder satisfacer la demanda de diésel para el sector productivo y el transporte público, aunque esto genera que el precio internacional incida en las pizarras de los surtidores.
Con respecto a la situación del gasoil, lo cual trajo serios problemas para el sector en cuanto a un abastecimiento comprometido y el trabajo por cupos durante gran parte del año, indicaron que "lo importado es muchísimo más caro que lo producido en el país, por lo que ha crecido más el precio del gasoil que la nafta. Es muy variable el porcentaje de importación con relación a lo producido en Argentina, es mucho más lo que se produce acá, aunque cerca del 20% es gasoil importado".
El problema mayor surge de que Argentina no se autoabastece de gasoil, lo que significa que la diferencia entre lo que se produce y lo que se consume debe importarse a un precio sumamente mayor a lo que se produce en el país. Desde el sector sostienen que un litro de gasoil común importado que consiguen las petroleras puede costar $230, $250 o hasta $280 el litro que consiguen las petroleras, con un precio de surtidor a $180. Con este panorama ninguna de las petroleras quiere cubrir esta porción de mercado que hay que importar y esto repercute en la oferta.