Dolores funcionales: la moda de estos tiempos

Cada vez más personas sufren dolores y síntomas físicos sin encontrar una lesión clara en los estudios médicos.

Escribe: Lic. Escobar Cristian / M.P. 1195 / Ig: @Osteopatia.escobarcristian

00:13 hs - Miércoles 27 de Mayo de 2026

Vivimos en una época donde el estrés, las exigencias diarias, el mal descanso, el uso excesivo de pantallas y el ritmo acelerado de vida están generando cada vez más molestias físicas en personas de todas las edades. Dolores de cabeza frecuentes, tensión cervical, mareos, bruxismo, molestias digestivas, dolor lumbar, sensación de rigidez o cansancio corporal son algunas de las consultas más comunes hoy en día.

Muchas veces, quienes padecen estos síntomas se realizan estudios médicos y los resultados aparecen “normales”. Esto suele generar frustración o confusión, porque el dolor existe y afecta la calidad de vida, pero no siempre hay una lesión visible o una enfermedad orgánica que explique completamente lo que está sucediendo.

A este tipo de cuadros se los conoce como dolores o trastornos funcionales. Esto significa que el problema no necesariamente está en una estructura dañada, sino en cómo funciona el cuerpo. El sistema nervioso, la tensión muscular, el estrés emocional, los hábitos posturales, la falta de descanso y otros factores pueden alterar el funcionamiento normal del organismo y generar síntomas reales.

La ciencia actual entiende cada vez mejor la relación entre el cuerpo y el sistema nervioso. El estrés sostenido, por ejemplo, puede aumentar la tensión muscular, modificar la respiración, alterar el sueño y sensibilizar al cuerpo frente al dolor. Esto explica por qué muchas personas sienten molestias constantes aun cuando los estudios clínicos no muestran lesiones importantes.

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En el consultorio es muy frecuente encontrar pacientes que llegan después de probar diferentes medicamentos, cambiar almohadas, hacer reposo o, incluso, consultar a varios profesionales, sin lograr una mejoría duradera. En muchos de esos casos, el abordaje debe centrarse no solamente en el síntoma, sino también en recuperar el equilibrio funcional del cuerpo.

Dentro de este tipo de molestias, algunos de los cuadros más frecuentes son:

• Dolores de cabeza tensionales.

• Bruxismo y tensión mandibular.

• Mareos o sensación de inestabilidad.

• Rigidez cervical.

• Dolores lumbares sin lesión grave.

• Molestias digestivas asociadas al estrés.

• Sobrecargas musculares persistentes.

• Fatiga corporal y sensación de cansancio constante.

Esto no significa que “todo esté en la cabeza” ni que el dolor sea imaginario. El dolor es real. Lo importante es entender que muchas veces el cuerpo expresa, a través de síntomas físicos, un estado de sobrecarga funcional.

Por eso, el trabajo interdisciplinario adquiere cada vez más relevancia, así como los tratamientos orientados a mejorar la movilidad, disminuir tensiones, regular hábitos y ayudar al cuerpo a recuperar un funcionamiento más saludable.

Escuchar al cuerpo antes de que el dolor se vuelva parte de la rutina, también es una forma de cuidar la salud.

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Lic. Escobar Cristian / M.P. 1195 / Instagram: @Osteopatia.escobarcristian