Santa Fe

Dos mujeres guiadas por la pasión que defienden el legado heredado

Silvina Cian y Mariela Pallero están al frente de programas radiales que cumplen 45 años al aire: Campamento Litoral y Velocísimo. Cada una cuenta su experiencia y cómo es transitar este camino.

Domingo 04 de Diciembre de 2016

Campamento Litoral y Velocísimo son dos productos radiales santafesinos que nacieron hace 45 años y desde entonces están en el aire de manera ininterrumpida, uno por Radio Nacional y el otro por LT10. Sus mentores ya no están en este mundo pero dejaron en muy buenas manos sus creaciones. En el primero está Silvina Cian, una reconocida locutora y comunicadora social que ya tiene una larga trayectoria en los medios y cosecha logros; en el otro está Mariela Pallero, hija del reconocido experto en automovilismo, Ricardo Pallero, que contagiada por la misma pasión siguió los pasos de su padre. Ambas relataron cómo fueron los comienzos y qué significa para ellas defender el legado que recibieron.

Campamento Litoral salió al aire un 2 de enero de 1971, ese mismo día y como un presagio o simplemente casualidad, también nacía Silvina Cian; y con 18 años se sumó al programa que le enseña cada día a amar más la profesión. El mentor fue Cacho Roteta. "En las vacaciones de verano de 1989, recibida de Perito Mercantil, ya sabía que mi vocación era la locución y Duilia Ciuffo, con quien siempre estuve en contacto porque había trabajado con ella, me llamó para realizar reemplazos como locutora comercial. Culminado el período, Salvador Rodríguez -operador de LT 10 en ese momento-, me comenta que Cacho Roteta buscaba una voz femenina para su programa Campamento Litoral y desde ese momento hasta ahora, un poco más de la mitad de mi vida, estoy vinculada a este programa", relató Silvina Cian sobre sus inicios.

Velocísimo arrancó en el aire el 28 de febrero de 1971. Siempre en la misma radio: LT10. Lo creó Enzo Volken como un micro al mediodía de cinco minutos. Después fue creciendo porque vinieron todas las carreras de Carlos Reutemann. "Mi viejo (Ricardo Pallero) se sumó nueve años después aunque ya venía trabajando en otra radio. Después se incorporó Brian (Capovilla) y yo arranqué en 1996, es decir hace 20 años. Cuando estoy llegando, Enzo se estaba retirando y continuó mi viejo hasta el último día de su vida y a partir de ahí tomamos la posta nosotros", relató Mariela Pallero.

Un antes y un después

Para Silvina trabajar en este programa de la mano de Cacho fue una bisagra para su carrera, vocación que ya traía desde chica, porque abrió más sus posibilidades, se capacitó, creció como profesional y llegó a conducir programas propios. De todas maneras tiene una gran responsabilidad y cumple con orgullo la promesa que le hizo al creador de Campamento Litoral, que es continuar con el programa y obviamente respetando el espíritu con el que nació. En cambio para Mariela, fue una elección a partir de la pasión que le transmitió su padre por el automovilismo, al que acompañó desde muy pequeña con su madre y hermanos. Hoy hace lo mismo con su esposo e hijos.

"Cacho me tuvo mucha paciencia. Mi voz algo aguda y chillona se fue modulando con el tiempo y mis profesores en ese momento, Alberto Frutos e Isabel Palacios, fueron centrales en mis comienzos. También debo decir que de folklore sabía muy poco, conocía a los más destacados pero en Campamento Litoral hice un aprendizaje veloz, que me permitió en muy poco tiempo enamorarme de lo nuestro", contó Cian.

Y Pallero relató su arranque: "Estudié Ingeniería en Sistemas y él (su padre) estaba muy contento porque viajábamos con mi mamá y mis hermanos a las competencias automovilísticas. C uando hice esa carrera lo ayudaba con las estadísticas y otras cosas que hacía. En mi último año de la carrera estaba trabajando en Buenos Aires y me di cuenta que me gustaba más lo que hacía mi viejo que lo que yo hacía, entonces dejé todo, se lo planteé a mi papá y casi se muere". "Hace 20 años le parecía una locura, pero él me ayudó por que no le quedaba otra. Era muy decidida en mis convicciones. Ahí comencé a viajar, a hacer transmisiones y nunca más paré. Mi viejo terminó dándome la razón de que era lo que a mí más me gustaba".

Los primeros pasos y el presente

Para ninguna de las dos fueron fáciles los comienzos, sobre todo para Mariela que se metía en un mundo "machista", pero con paciencia y haciéndose respetar se fue ganando un lugar y un nombre conocido por su propio peso, a pesar de que tenía "portación de apellido". "Cuando le planteé a mi papá que quería hacer lo mismo que él, me decía que no, que era un mundo machista, que las únicas mujeres en las carreras son las promotoras o las esposas de los corredores. Primero llevo un apellido y es una realidad. Tuve un camino recontraabierto por ser Pallero, a donde iba era "la hija de Ricardo", hasta que un día empecé a ser Mariela. Yo me hice y gané un lugar. Mi viejo me abrió las puertas, pero el resto lo hice yo, tengo una conducta intachable y sobre todo, respeto y por eso me respetan", contó la experta en automovilismo.

Por otro lado, Silvina contó que "fácil no fue" y luego agregó: "Siempre digo que con constancia, perseverancia y dedicación, teniendo objetivos claros y condiciones, los resultados llegan. Hoy hacer Campamento Litoral para mí es una gran alegría y un enorme disfrute. Trato de conservar las secciones que Cacho implementó en los orígenes del programa, aggiornándolo a los tiempos que requiere hoy la radio. Me refiero a que antes estaba todo libretado y ahora se escucha más espontáneo y coloquial. Un detalle para contar es que el programa conserva la misma ráfaga musical que el primer día al aire. Campamento Litoral fue mi primera escuela profesional, la que me permitió acceder a Radio Nacional Santa Fe, a LT 10 y a Canal 13, cómo no voy a amar este espacio".

Antes de terminar, Pallero expresó: "Siento que no podría hacer otra cosa. Tengo otro emprendimiento con mi esposo más allá de la tele y la radio, pero amo el automovilismo. Este deporte lo que tiene es que o lo amás o lo dejás, es mucho lo que tenés que sacrificar y si no tenés pasión no lo podés hacer. No se me cruza por la cabeza dejar esto. Muchas veces te planteás "hasta cuándo voy a tener ganas", pero es lo que me gusta y lo bueno también es que mi familia cuando puede viaja y conoce distintos lugares. Amo hacer Velocísimo, es un esfuerzo, pero me encanta".

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