El presidente aseguró que “el problema no está en el atraso del tipo de cambio”. Rechazó las críticas y destacó el impacto de la reducción del gasto, la baja de la inflación, de la tasa de interés y el aumento de las reservas.
Miércoles 15 de Mayo de 2024
El Presidente Javier Condenaron al entrerriano que le tiró una botella a Mileidestacó el proceso de “estabilización y desinflación con corrección de precios relativos” que está atravesando la Argentina y anticipó que “estamos muy cerca de abrir el mercado de cambios”.
El presidento disertó este mediodía en un ciclo de charlas organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP).
El mandatario ponderó que “no hay déficit fiscal, el riesgo país está cayendo, no estamos perdiendo reservas ni estamos necesitando el financiamiento de nadie” y aseguró que “el problema no está en el atraso del tipo de cambio”, sino que radica en que el país “sufrió un shock de productividad que se llama 20 años de populismo”.
En ese marco aseguró que “querer corregir esta situación devaluando lo único que hace es aumentar la cantidad de pobres e indigentes” y entonces afirmó que “vamos a ir a un régimen donde todas las monedas van a competir contra el peso” de manera de “terminar con el problema de la apreciación cambiaria” y con la posibilidad de que “cualquier político ladrón de este país los vuelva a robar”.
Con relacón al atraso cambiario, el mandatario señaló: "Yo propongo un debate más serio, intelectualmente honesto, porque para definir atraso yo tengo que conocer el vector de precios de equilibrio en la economía".
Y apuntó: "La realidad que nosotros estamos haciendo todo este proceso de estabilización de desinflación con corrección de precios relativos. Hace poco el Banco Central mostró el desastre que generó el kirchnerismo en su último mandato, patinándose 45 mil millones de dólares y dejándolo quebrado, mientras que hoy hay una reconstitución del patrimonio de más de 25 mil millones de dólares”.
"Ahora no nos endeudamos porque tenemos equilibrio fiscal y en la cuenta financiera. Eso significa que la relación deuda producto no es creciente, consecuentemente somos solventes, y el mercado se dio cuenta: el riesgo país de 2.900 puntos cayó a 1.200 puntos y los bonos que costaban 18 dólares ahora cuestan 60", añadió.
Sostuvo que “ahora podemos empezar a relajar y devolver ¿Por qué? Porque ya sobrereaccionamos el equilibrio fiscal. Estamos haciendo un ajuste de 15 puntos del PBI".
¿Qué pasará con el cepo?
En esa línea, postuló que “el problema no está en el tipo de cambio, está en que sufrí un shock de productividad. Se llama 20 años de populismo. Y si ustedes quieren tomarlo mejor, se llama 100 años de populismo”.
Resaltó la gestión del ministro Caputo: "A Toto hay que llamarlo chanchito de yeso. Para sacarle un mango hay que romperlo, lo cual avalo. Y si alguien lo quiere romper, antes me va a tener que romper a mí, porque yo no voy a entregar el resultado fiscal”.
Tambén subrayó que “una de las cosas que más nos ponderó el FMI es cómo todos los días levantamos restricciones en el mercado de cambios. Cuando terminamos de calzar los flujos de fondos de divisas vamos a abrir el cepo”.
"Pueden ver nuestra voluntad de querer bajar los impuestos en que nunca los quisimos coparticipar, porque si los coparticipamos no los bajamos nunca más”, señaló.
Sostuvo que “en la medida que la economía empiece a rebotar y empiece a crecer, los vamos a ir bajando, pero no somos solo nosotros, estamos en un país federal"
“Vamos a lanzar una competencia de monedas, y cuando la economía se empiece a expandir y el sendero de consumo se agrande, eso va a incrementar la demanda de dinero y la economía se va a monetizar endógenamente por los propios individuos”, consideró.
Y adelantó: “Vamos a ir a un régimen donde el peso va a quedar fijo y ustedes van a elegir la moneda que ustedes quieran. Todas las monedas van a competir contra el peso. Y ahí se acabó el problema de la apreciación cambiaria”.
“En la medida que la economía se expanda la cantidad de pesos va a ser relativamente más chica y entonces se podrá dolarizar la economía y eliminar el Banco Central, y se terminará la posibilidad de que cualquier político ladrón de este país los vuelva a robar”.