Luego del anuncio del jueves pasado del gobierno nacional de la llegada a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir asistencia financiera, economistas santafesinos dialogaron con UNO Santa Fe para hacer un análisis de los principales puntos del convenio.

Diego Rubinzal, director del Centro de Estudios Benjamín Hopenhayn, aseguró que "el monto es importante" y explicó que son 50.000 millones de dólares en tres años y que el primer desembolso, de unos 15.000 millones de dólares, sería en las próximas semanas. "El resto de los fondos se irían recibiendo en función del cumplimiento de las condiciones que impuso el Fondo", aclaró.

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"Uno puede hacer dos lecturas de esto: una noticia positiva, entre comillas, para el gobierno porque le permite tranquilizar el frente financiero. Suponiendo que logre eso, que no depende solo de la plata porque hay que recordar que en el 2000 llegaron 11.000 millones de dólares y no fue una solución, aún en el escenario más optimista la economía real va a sufrir mucho porque el ajuste que acordaron con el Fondo es muy fuerte", dijo Rubinzal y puntualizó: "El ajuste implica recortar gastos de acá a los próximos tres años en casi cuatro puntos del PBI. Cada punto del PBI son unos 5.200 millones de dólares y eso se deja de inyectar a la economía".

Para el economista el ajuste se va a sentir en "la obra pública, los subsidios y con esto van a sufrir más los bolsillos de la gente porque van a aumentar bastante más las tarifas, y también van a sufrir más las provincias porque uno de los puntos del acuerdo tiene que ver con eso, con bajar los recursos que el Gobierno central destina a las provincias".

"Eso es menos dinero circulante y va a llevar a una situación de recesión económica sin solucionar ninguno de los problemas que tiene la economía de la Argentina. Esto en el mejor de los casos solo va a ser oxígeno para el Gobierno y patear la pelota para adelante", sostuvo.

Al ser consultado sobre cuáles son esos problemas, Rubinzal dijo: "El fuerte déficit de cuenta corriente, que no es de déficit fiscal que es por el que se hizo este acuerdo. El de cuenta corriente es la diferencia entre los dólares que entran y los que se van. Ese déficit el año pasado fue récord en la historia de la Argentina, fue de 4,9 puntos del PBI. Ese déficit fue más alto que el de la década menemista".

"A ese déficit -continuó- se llega por las políticas que se fueron aplicando de apertura comercial, de dejar absoluta libertad en el mercado cambiario que produjo fuga de capitales y demás. El gobierno estuvo cubriendo eso con endeudamiento y en estos dos años fue superior, en un promedio anual, al de la década del 90 y al de la dictadura militar. Eso llegó a un punto donde les dijeron que no les prestaban más y por eso se aceleró el acuerdo con el Fondo".

"Me parece que hay una confusión muy grande que tiene el gobierno y algunos economistas porque parten de la idea de que si reducen el déficit fiscal uno no le va a pedir prestado plata al exterior. Y eso no es así porque están confundiendo pesos con dólares, están mezclando peras con manzanas. El Estado afronta sus gastos en pesos. No depende del financiamiento externo para pagar las jubilaciones", ejemplificó.

Luego amplió: "Que haya un menor déficit fiscal no implica que no haya que seguir endeudándose y un ejemplo claro de esto lo encontramos en 2001. Ese año terminó con un equilibrio fiscal primario. Es decir que las cuentas estaban en orden y el país estalló por los aires. Y estalló porque el problema principal no es equilibrar la cuenta en pesos, sino la cuenta en dólares y las políticas del gobierno lo que hicieron fue profundizar ese problema. Y el acuerdo con el Fondo no va a solucionar ese problema, sino que va a generar un problema mayor porque va a caer la actividad económica y eso va a determinar entre otras cosas que se recaude menos en impuestos".

En ese contexto se le consultó por las expectativas económicas en el corto plazo y Rubinzal dijo: "El acuerdo con el Fondo le complica al gobierno el escenario político. Más allá de que el financiamiento le va a servir para tener cierto oxígeno en el plano financiero, en la economía real va a traer muchas dificultades, sobre todo el segundo semestre de este año. Y me parece bastante difícil que 2019 pueda ser mucho mejor, puede repuntar algo si hay alguna variable que mejora como la agropecuaria que se vio muy afectada por la sequía. Pero no va a haber un fuerte crecimiento de la economía porque el ajuste para el año que viene es muy importante. Uno no observa cuál sería el motor que podría impulsar una economía más pujante".

Por último, el director del Centro de Estudios Benjamín Hopenhayn se refirió al dólar y sostuvo que va a depender de la reacción de algunos agentes financieros que hagan que se acelere o no la fuga de capitales. "Me da la sensación de que el precio del dólar va a tender a subir y la magnitud de la suba va a depender de todo este contexto. Pero el modelo del macrismo está generando un déficit de las cuentas externas muy fuerte y eso significa que los dólares no sobran sino que faltan y eso implica que tienda a subir el dólar. Esta cobertura que lograron va a hacer que la suba no sea tan fuerte como la que sucedió hace unos meses, pero puede haber una tendencia alcista", concluyó.