Educación
Martes 19 de Diciembre de 2017

Algunas ideas para la escuela

Tres puntos para considerar qué hay que analizar cuando se piensa en el abordaje de la educación.

Por Axel Rivas (*)

UN DERECHO. "Es necesario encontrar trayectos diferenciados pero en el aula común, manteniendo un vínculo integrador, pero al mismo tiempo buscar la subjetividad de cada uno y de los grupos de los alumnos. Las escuelas tienen que ampliar su umbral de intervención. No hay que justificarse en el mínimo de poder para no hacer y esos mínimos están en cada aula y en cada escuela, y son mucho más grandes de lo que parecen. Pero al mismo tiempo es importante combatir y pedir por más condiciones que puedan hacer posible ese trabajo de transformación pedagógica. Y para eso sirven las leyes, para tener un marco que defina la educación como derecho".

JUSTICIA PEDAGÓGICA. "Este modelo es aquel que discute la forma de enseñanza, es decir, cómo la forma de enseñanza reproduce y genera desigualdades sociales. Y entonces es un modelo que implica no solamente redistribución, sino también reconocimiento de las identidades. Piensen ustedes en el modelo de la escuela rural; es un modelo en el cual el docente se para frente a alumnos de distintas edades y no dice: "tengo un chico de seis, una chica de nueve y otro chico de quince; perdón, yo no puedo enseñar". Se para frente a ellos y readapta su pedagogía, trabaja en algunos casos diferenciando por tramos de edad, en otros casos con todos los alumnos al mismo tiempo. Esas pedagogías son la ruptura del método homogéneo, son pedagogías diferenciadas, que buscan el contagio de cada alumno, que lo que están haciendo es poner en función el trabajo de la inclusión dentro del aula. Y entonces discuten la enseñanza tradicional".

UN BUEN DOCENTE. "Es aquel que conoce distintas experiencias de aprendizaje, que las ha experimentado y que se ha hecho un experto en trayectos. Estos docentes son, además, avalados por sus directivos, por sus discusiones pedagógicas, por reflexionar sobre la práctica, por compartir experiencias, por no quedarse encerrados en las aulas, por tener una activa discusión que parte de un principio sagrado que es: todos pueden aprender, ningún alumno es un problema, todos los alumnos son un potencial. Esas escuelas son las que construyen justicia, lo hacen reflexivamente, trabajando; y esas escuelas son las que necesitan una ley".

(*) Axel Rivas, en uno de los paneles de "Construcción participativa por ley. Jornadas de Especialistas e Investigadores", noviembre de 2016.