Educación
Martes 19 de Diciembre de 2017

"Hay que despatologizar la pobreza y desnaturalizar el fracaso escolar"

La pedagoga brasileña Jaqueline Moll entiende que hablar de trayectorias inclusivas, completas, de calidad tiene que ver también con un cambio en las condiciones estructurales de vida y en la organización de la escuela, basada en proyectos de los estudiantes y de sus localidades.

La profesora asociada de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS), Jaqueline Moll, participó de un panel de especialistas en educación en Rosario, donde aseguró que "hay que valorar" el proceso participativo que realiza el Ministerio de Educación por la futura ley.

"No es natural que los gobiernos propongan que nosotros –maestros y maestras–, participemos de las decisiones educativas. Lo que es natural en Latinoamérica es el autoritarismo, es el mando y el desmando. Entonces, esta experiencia en la provincia de Santa Fe mantiene nuestra esperanza de que es posible otro mundo, que sea de todos nosotros", aduce la especialista.

Moll fue directora de Currículos y Educación Integral de la Secretaría de Educación Básica en el Ministerio de Educación y Cultura de Brasil, de 2007 a 2013. Su campo de trabajo e investigación educativa pone énfasis en el área de políticas públicas y prácticas pedagógicas, dialogando y construyendo formas de intervención en los temas de alfabetización, educación de jóvenes y adultos, fracaso escolar, pedagogías urbanas, entre otros.

Desde esa experticia, sostiene que tanto las políticas macroestructurales como la micropolítica de la escuela condicionan las trayectorias pedagógicas de un niño. "No queremos que nuestros niños y niñas aprendan menos que los niños de Finlandia, pero hay que ponderar las condiciones en que vamos construyendo la escuela pública; y eso no entra en los análisis de las evaluaciones internacionales. Entonces, hablar de trayectorias inclusivas, completas, de calidad, para que todos los niños puedan estar en la escuela desde los cuatro a los 18 años, tiene que ver también con un cambio en las condiciones estructurales de sus vidas", advierte Moll, en primer término.

Los aspectos estructurales o de macropolíticas tienen que ver con "vivir o no en una casa, en un sitio que tenga o no agua de calidad, las políticas de empleo, de generación de trabajo y renta, de vivienda, de saneamiento, de acceso a bienes culturales. Esto interfiere en la calidad de vida de las personas y hace que algunos jóvenes puedan llegar tranquilamente a la universidad, y que otros se desvíen tan temprano de las trayectorias de la escuela, y no consigan hacer un camino de inclusión cualificada en el mundo del trabajo", explica Moll.
El otro conjunto de aspectos que propone mirar son "las micropolíticas" que acontecen en la escuela. "Hay algo de la mirada de la escuela, de los maestros, a los niños y niñas que puede ayudar a que se queden en la escuela, a hacer una buena experiencia formativa, a pesar de las condiciones estructurales de su vida", asegura la especialista.
"En Brasil –continúa–, acostumbramos a decir que venimos de una matriz esclavócrata que nos hiere profundamente aún el alma. Muchos niños vienen de familias muy pobres y, si la escuela no tiene una mirada de acogida hacia el niño y la niña que viene de esos estratos sociales, como portador del derecho de tener derechos, de vivir con plenitud como propone la ley educativa que están discutiendo, este niño tendrá su trayectoria cortada".
Por eso, Moll sugiere "despatologizar la pobreza y desnaturalizar el fracaso escolar". "Tenemos que construir la perspectiva cultural de que todos y cada uno, tienen derechos a tener derechos, y nuestro caso específico, de escribir una trayectoria significativa de formación humana", propone.

Cambio de mirada

La profesora de la Universidad Federal de Río Grande do Sul propone que la escuela considere las experiencias culturales de estos niños que "muchas veces están fuera del universo de la letra" y están, además, insertos en plena transición paradigmática del modo de pensar el mundo.

En tal sentido, sostiene que cada vez más el pensamiento es "transdisciplinario, interdisciplinario y relacionado a la vida de las personas". "Es como si las áreas no conversaran entre sí, con la vida, y no conversaran sobre todo con los estratos juveniles e infantiles que tenemos en la escuela", considera.

Moll propone hablar de "muchas juventudes" y no de una sola y estereotipada, con una marca que diga "los jóvenes son así". En ese sentido, explica que "los jóvenes hoy son de muchos tipos, hacen muchos movimientos, incluso, para marcar sus identidades. Si la escuela no establece el puente para el diálogo con estas identidades, con sus aros, con sus cabellos, con sus modos de ser y estar, con sus lenguajes, no se quedan en la escuela, porque no encuentran un espacio de pertenencia y acogimiento".

Entonces, "si las cuestiones macroestructurales y de micropolítica, tensionan a la escuela, tenemos un desafío: despatologizar la pobreza y desnaturalizar el fracaso escolar. Tenemos que quitar los rótulos de «niños pobres» que «siempre tienen una problemática que les impide aprender»".

La escuela, una esfera pública

Además del cambio de mirada, plantea, ante la transición paradigmática que vive la sociedad, que la escuela organice el conocimiento de otro modo. "La escuela es un espacio fundamental de convivencia humana y, en nuestras sociedades tan desiguales, es en la escuela donde los jóvenes encuentran de hecho la esfera pública. Entonces hay que hacer de la escuela el espacio del diálogo, de la palabra, de la superación de los preconceptos sociales. Y eso podrá ayudarnos a pensar esas trayectorias inclusivas y de calidad".

"Hay que generar otros modos de organizar la escuela. No podemos abolir las áreas del conocimiento, las disciplinas, las matemáticas, la geografía, la historia, pero hay que coordinarlas desde otras perspectivas, desde los proyectos de vida de los niños, desde los proyectos de conocimiento de la localidad en que viven, desde los proyectos de recuperación de la memoria de sus barrios y de sus comunidades", cierra la especialista brasileña.