Sábado 22 de Julio de 2017
En la esquina de Estrada y Fray Cayetano Rodríguez, en Barranquitas funciona la asociación el Arca del Alba, una institución que nació para reclamar por las necesidades del barrio y que hoy no solo mantiene ese fin, sino que además es un espacio de contención y aprendizaje porque funciona un taller de costura con mujeres del barrio. Pero además, acompaña a los jóvenes en la inserción y en la práctica de un oficio. Los más chicos también tienen su espacio.
María Angélica Aguirre es la presidenta de la asociación y contó a UNO Santa Fe cómo nació y qué hacen. "Hace algunos años que ya está funcionando. Primero no teníamos una institución y hoy si y tenemos muchas cosas. En este espacio hacemos talleres de marroquinería y de costura, pero además acompañamos a los jóvenes; y diseñamos actividades para los más chicos, pero todo sin olvidarnos del barrio", detalló.
El nombre surgió porque un grupo de vecinos entre los que estaba Alba comenzó a reunirse para luchar y reclamar por las necesidades del barrio. Además junto a María Angélica planeaban y ejecutaban acciones solidarias. "Nos juntábamos para armar proyectos y para reclamar por mejoras para el barrio", dijo. Pero un día, esta mujer (Alba) se fue del mundo terrenal y la agrupación tendía a quedar a mitad de camino.
"Pero un día nos dimos cuenta que el sueño de ella (Alba) era que esto creciera y que haya cosas para el barrio, que luchábamos por tener agua, luz y un montón de cosas, entonces creí que debíamos seguirlo y así fue y en homenaje a ella (murió hace cinco años) es que se llama el Arca del Alba porque todos nos subimos al arca de ella. Era un proyecto muy lindo para concretar y como no lo pudo hacer decidimos seguirlo. Hasta incluso una de sus hijas forma parte del grupo", detalló Aguirre.
Hilvanan sueños
El Arca del Alba nació con la idea de cambiar la realidad del barrio Pro Mejoras Barranquitas, el sector que limita con San Pantaleón. "La inseguridad, el arreglo de las calles, la luz, el agua y todas las necesidades; por chicos que se paraban en las esquinas, que no tenían un lugar para ir a aprender, no iban a la escuela; por las mamás, las mujeres y los más chicos, por todo eso hoy lucha la asociación", dijo María Angélica.
Entre todos esas iniciativas, un grupo de mujeres montó un taller de costura que esta trabajando turno mañana y también por la tarde. A la mañana aprenden a coser y después hacen producciones. "Hoy lo que estamos haciendo es capacitarnos, aprendiendo y practicando pero funciona como un microemprendimiento con la idea en un futuro poder tener un trabajo fijo y vivir de lo que nosotras hacemos", dijo Aguirre.
En esta línea, aprovechó para contar que presentaron un proyecto en Nación, en el programa Empresa Social que fue aprobado y están buscando local para ponerlo en marcha. "Hoy estamos embarcados en esa iniciativa para empezar a trabajar con 15 chicas que forman parte de este taller de costura. Son las 5 que vienen a la mañana y el resto, van a la tarde. Las que más saben les enseñan a las otras", dijo.
Empresa Social es un programa que busca desarrollar y fortalecer emprendimientos sociales (también conocidos como sustentables o de impacto), a través de la capacitación y financiamiento de emprendedores e incubadoras. La intención es crear un ecosistema sólido que asegure su continuidad en el tiempo. Son creadas para cumplir un propósito social -de mitigación o reducción de un problema social-, generar valor social y que operan, al mismo tiempo, con la disciplina financiera, la innovación y la determinación de una empresa del sector privado.
Cooperativas, emprendimientos productivos que surgen de organizaciones sociales, fábricas recuperadas y empresas de comunión son sólo algunos ejemplos. Define a la empresa social como una iniciativa autosustentable que persigue un objetivo social y no distribuye dividendos. Esto quiere decir que todas las ganancias generadas son reinvertidas para la mejora del producto o servicio.
Se podría decir que a grandes rasgos existen dos tipos de empresas sociales: las que en su proceso productivo generan oportunidades de empleo o de mejora de ingresos a personas en situación de vulnerabilidad como pequeños productores, personas con discapacidad y jóvenes en situación de riesgo o las que a partir de un negocio social generan beneficios logrando que los sectores más pobres puedan acceder a productos y servicios que son críticos para mejorar su calidad de vida, como la salud, el acceso al agua o la vivienda.
Hoy el Arca del Alba tiene máquinas y los materiales básicos para trabajar, pero quieren crecer. "Nuestro sueño es tener ese lugar y vivir de lo que nos gusta hacer, tener un trabajo fijo, poder mantenernos de lo que hacemos e ir más allá y tener nuestra propia marca. Tener un taller de costura bien armado. Vamos por eso la Empresa Social tiene ese fin. Son 15 las máquinas nuevas que vamos a tener y por eso estamos buscando un local para que funcione un poco mejor", comentó la presidenta de esta institución.
Jóvenes y niños
En cuanto a los jóvenes, Aguirre contó que "estamos yendo a cursos de capacitación como herrería y auxiliar mecánico en el Centro de Formación Profesional N° 1 ubicado en bulevar Pellegrini al 3800", contó. Los primeros van lunes y miércoles y los otros, lunes y jueves. "Los sacamos del barrio, los acompañamos caminando y después hacemos el seguimiento. Ellos se están capacitando y el sueño es tener un taller de herrería", dijo.
Antes de finalizar y para completar la lista de acciones, María Angélica Aguirre contó que organizan tres eventos solidarios al año con fechas puntuales: "el 25 de mayo hacemos chocolate y cosas para los chicos; el Día del Niño también una merienda y les damos regalitos; y el otro es para Navidad. En invierno también tenemos un ropero comunitario y aprovechando el taller de costura, arreglamos y acondicionamos la ropa para entregar".