El Senado rechazó en la madrugada del jueves un proyecto de ley para legalizar y despenalizar el aborto en las 14 primeras semanas de embarazo, tras un debate que dividió profundamente al país. Y si bien la lucha más visible fue la de las mujeres de los pañuelos verdes, con el pasar de los meses, quienes se manifiestan como a favor de "las dos vidas" también se hicieron escuchar.

Ayer desde la mañana, los jóvenes con prendas azul celeste desafiaron la intensa lluvia y el frío en Buenos Aires para seguir el debate en las pantallas gigantes instaladas en el exterior del Congreso.

Cuando el letrero de una de las pantallas gigantes mostró el cartel que decía "Rechazo", se escucharon gritos, rugidos, similares a los de un gol en una cancha de fútbol. Amigas, sacerdotes, adolescentes, hombres y mujeres se abrazaron entre lágrimas y emoción.

El canto que copó la escena fue "Sí a la vida, no al aborto"; mientras se sucedían los abrazos entre amigas, sacerdotes, adolescentes que alzaban a un "bebito" gigante, símbolo de muchas de las manifestaciones en contra de que el aborto sea legalizado.

"Quizás el habernos sentido ganadores durante todo el día hizo que mucha gente decidiera irse antes, aunque el rumor de que desde el otro sector provocarían incidentes sí nos generó miedo, no te lo voy a negar", contó un hombre de Misiones que celebró el resultado final con algunos abrazos, una pequeña sonrisa y el arranque inmediato de una caminata que lo llevará hasta el micro para volver a su provincia.

Mientras desconcentraron agitaban pañuelos celestes al grito de: "Borombombón, borombombón, sí a la vida, aborto no".

"Será ley, pero en otro momento", dijo una joven a sus amigas, en referencia al hashtag #SeráLey que se había impulsado entre quienes apoyan la legalización.

"La ola celeste", "Cristo vence", "Sí a la vida", "Argentina es ProVida", fueron los carteles que se desplegaron hasta que ya no quedó nada más que el triunfo consumado.