El fracaso de Néstor Gorosito como DT de Colón explicado en números
Néstor Gorosito dirigió 33 partidos como DT de Colón entre el Torneo de la Liga y la Copa de la Liga, alcanzando apenas el 38 % de efectividad

Jueves 26 de Octubre de 2023

Néstor Gorosito inició su ciclo como entrenador de Colón en la 5° fecha del Torneo de la Liga, cuando el Sabalero igualó como local ante Huracán 1-1. Y su último partido al frente del elenco rojinegro se dio por la 10° fecha de la Copa de la Liga, en la derrota como visitante por 1-0 contra Arsenal.

En total, sumando las dos competencias, Pipo dirigió 33 partidos al Sabalero, en los que acumuló ocho victorias, 14 empates y 11 derrotas. Así las cosas, en ese lapso, Colón cosechó 38 puntos sobre 99 en disputa, alcanzando una efectividad del 38% muy por debajo de las expectativas.

En el Torneo de la Liga con Gorosito en el banco, Colón disputó 23 encuentros, con cuatro victorias, 12 empates y siete derrotas, sumando 24 puntos sobre 69 en juego, con una efectividad del 34,7%. Mientras que en la Copa de la Liga, obtuvo cuatro triunfos, dos empates y cuatro caídas, sumando 14 unidades sobre 30 en disputa, con una efectividad del 46,6%.

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Claramente hubo una mejora en lo númerico, producto del plantel que se conformó con la llegada de refuerzos de jerarquía. Pero no alcanzó para salir del fondo y a cuatro fechas del final, Colón está en zona de descenso. Sin dudas que la campaña de Gorosito como entrenador sabalero resultó un fracaso.

Luego de ocho meses de dirigir a Colón, no logró sacarlo de la posición que ostenta. Tuvo tiempo para trabajar, los refuerzos llegaron a tiempo y además mantuvo la base del torneo anterior. La dirigencia no vendió a ninguno de los jugadores que recibieron ofertas para potenciar al plantel, pero ni eso alcanzó.

A lo largo de todo el proceso, Colón nunca logró alcanzar una identidad de juego, mucho menos funcionamiento. Dependió de las individualidades y de la impronta de algunos jugadores de jerarquía. Pero al equipo siempre dio la sensación de faltarle trabajo y fundamentalmente un plan B que Gorosito jamás tuvo a mano.