El Mundo
Martes 10 de Julio de 2018

Cómo llegaron los niños a la cueva de Tailandia

Tras los dos días de rescate en la cueva de Tham Luang en Tailandia, hoy se ha reanudado la tercera jornada para que las personas que aún permanecen en el interior puedan ver la luz del día antes de que la amenaza de fuertes lluvias se haga realidad.
Pero, ¿qué ha pasado para que doce niños y su entrenador caminaran durante kilómetros por su interior, se vieran atrapados y sin poder salir?

¿Quiénes son los 12 niños?
Los chavales, de entre 11 y 16 años, forman parte de la academia de fútbol infantil Mu Pa (Jabalíes salvajes), del distrito de Mae Sai, al norte de Tailandia.

¿Están solos?
No. Se adentraron en la cueva con su entrenador, un hombre de 25 años de edad, el pasado 23 de junio.

¿Por qué entraron?
La turística cueva de Tham Luang es un conjunto de oquedades angostas y pasillos estrechos de 10 kilómetros bajo la montaña de Doi Nang Non, en la provincia tailandesa de Chiang Rai, adonde llegaron en sus bicicletas tras un entrenamiento.

Si es un lugar turístico, ¿por qué se han visto atrapados?
A la entrada de la misma, hay un cartel que prohíbe entrar si es temporada de lluvias como lo es ahora. De momento lo que ha trascendido es que se perdieron en su interior por un chaparrón repentino y continuo. La crecida del agua les impidió salir. Los chicos no sabían nadar.

¿Quién dio la voz de alarma?
La madre de uno de los niños alertó de la desaparición de su hijo, que formaba parte del equipo de fútbol. Tras la denuncia se puso en marcha un operativo de búsqueda.

¿Durante cuántos días no se supo nada de su paradero?
Pasaron diez días sin noticia alguna de los chicos y su entrenador. Del 23 de junio al 2 de julio.

¿Cómo se dio con ellos?
Las bicicletas dejadas a la entrada de la cueva fueron clave. Un guarda del Departamento de Parques Nacionales alertó a las autoridades al dar con ellas.

A partir del hallazgo, ¿qué se hizo para sacarlos al exterior?
El Gobierno tailandés lideró la operación con ayuda de países como Australia, Estados Unidos, Japón y China así como de expertos internacionales en buceo y en espeleología. Tres expertos buzos británicos se adentraron en la cueva, cuyos estrechos canales se hallaban inundados. El 2 de julio dieron con los 12 niños y su entrenador que aguardaban apiñados sobre una roca. Su estado era bueno pero estaban debilitados tras diez días sin ingerir alimento ni líquido alguno. La primera medida fue alimentarlos y medicarlos para que recuperaran sus fuerzas mientras se estudiaba la mejor forma de proceder al complicado rescate. Además, fueron provistos de luz artificial y les facilitaron teléfonos móviles para que hablaran con sus familias.

¿Cuántas personas trabajan en el rescate?
Los expertos forman parte de un equipo de más de 1.300 personas y luego hay vecinos de la zona, voluntarios, que preparan alimentos y ayudan a los rescatistas.

¿A qué distancia se hallan de la entrada de la cueva?
A 4 kilómetros.

¿Cuáles son las principales complicaciones?
La primera y fundamental es que los niños no sabían bucear e incluso nadar. La segunda, la amenaza de lluvias intensas. De hecho, equipos militares se encuentran en el exterior de la montaña con la tarea de bloquear la entrada de agua hacia los túneles subterráneos y de evitar que el agua filtrada por el monte pueda volver a inundar las galerías y anular el drenaje efectuado.

¿Era arriesgado sacarles buceando?
Uno de los expertos buceadores de la operación de rescate, un tailandés de 38 años de edad, falleció cuando llevaba víveres y materiales al grupo. Se le terminó el oxígeno. Fue un jarro de agua fría para todo un país (por no decir mundo) pendiente de las vidas de los chicos y de su entrenador. Un buzó tailandés que se había adentrado dijo que el agua era tan turbia que apenas veían bajo el agua a pesar de sus linternas.

¿Qué llevó a arrancar el operativo?
La operación de rescate arrancó al ser inminentes las lluvias del mozón. Se dispusieron dos expertos buceadores por niño. De ahí que comenzara el rescate el pasado domingo.

¿De qué modo se ha desarrollado?
Cada niño ha sido conducido por dos buzos que han usado cuerdas guías por diferentes tramos de los 4 kilómetros a atravesar, iluminados con linternas. Los buzos cargaban con la botella de oxígeno del niño al que se le había puesto una máscara.


Fuente: www.elmundo.es