El Mundo
Martes 16 de Enero de 2018

En Chile, Francisco invitó a participar activamente por la paz

En su homilía de la Santa Misa en el Parque O' Higgins, el Papa brindó palabras que hacen alusión a este llamado.

Por Ana Falco - Especial para UNO


El Papa Francisco en su homilía de la Santa Misa en el Parque O' Higgins expresó que " Jesús sale a nuestro encuentro, actitud que siempre ha sorprendido a su pueblo. La primera actitud de Jesús es ver, mirar el rostro de los suyos ".

En esa línea detalló que "esos rostros ponen en movimiento el amor visceral de Dios" y reflexionó: "No fueron ideas o conceptos los que movieron a Jesús... Son los rostros, son las personas... Al ver a la multitud, Jesús encuentra el rostro de la gente que lo sigue y ellos a su vez encuentran en la mirada de Jesús el eco de sus búsquedas y anhelos".

Al respecto, Francisco pronunció: "De ese encuentro nace este elenco de bienaventuranzas que son el horizonte hacia el cual somos invitados y desafiados a caminar. Las bienaventuranzas no nacen de una actitud pasiva frente a la realidad; no nace de los profetas de desventuras que se contentan con sembrar desilusión, tampoco de espejismos que nos prometen la felicidad con un click en un abrir y cerrar los ojos".

Y agregó: "Las bienaventuranzas nacen del corazón compasivo de Jesús que se encuentra con el corazón compasivo y necesitado de compasión de hombres y mujeres que quieren y anhelan una vida bendecida, hombres y mujeres que saben de sufrimientos, conocen el desconcierto y el dolor que se genera cuando se te mueve el piso o se te inundan los sueños y el trabajo de toda una vida se viene abajo... pero más saben de tesón y de lucha para salir adelante, más saben de reconstrucción para volver a empezar".

"Las bienaventuranzas nacen del corazón misericordioso –siguió pronunciando Francisco– que no se cansa de esperar y experimentan que la esperanza es el nuevo día, la extirpación de una inmovilidad, el sacudimiento de una postración negativa".

En otra parte de su discurso, el Papa hizo mención a que "Jesús, al decir bienaventurado al pobre, al que ha llorado, al afligido, al paciente, al que ha perdonado vine a extirpar la inmovilidad paralizante de los que creen que las cosas no pueden cambiar "...

"Jesús viene a sacudir la postración negativa llamada resignación que nos hace creer que se puede vivir mejor si nos escapamos de los problemas, si huimos de los demás..., si nos cerramos en nuestras comunidades, si nos adormecemos en un consumismo tranquilizante", agregó y remarcó: "Las bienaventuranzas son ese nuevo día que siguen apostando al futuro, que siguen soñando, dejándose tocar e impulsar por el Espíritu de Dios. Frente a la resignación, Jesús nos dice bienaventurados los que se comprometen por la reconciliación, felices los que son capaces de ensuciarse las manos y trabajan para que otros vivan en paz, felices los que se esfuerzan por no sembrar división".

Y concluyó: "La bienaventuranzas, nos hace artífices de paz, nos invita a comprometernos, para que el espíritu de la reconciliación gane espacio entre nosotros. El Santo Padre nos animó a que no nos conformemos con no hacer el mal a nadie... nos animó a que nos comprometamos a hacer el bien al otro... Invitación que es para cada persona; para mí, para vos. Único camino que lleva a zanjar las diferencias y poder vivir así entre todos".