Martes 19 de Enero de 2021
El operativo de seguridad dispuesto para la asunción mañana del nuevo mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, será el más importante desplegado en Washington para una ceremonia de investidura presidencial. Contará con unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional presentes en la capital, dos de los cuales fueron removidos hoy por vínculos con grupos extremistas, según informaron medios locales.
En la última semana, miles de efectivos del cuerpo reservista llegaron a Washington desde diferentes puntos de Estados Unidos para reforzar al máximo la seguridad ante posibles protestas violentas de simpatizantes del mandatario saliente, Donald Trump, durante la toma de mando de Biden.
Unos 25.000 están desplegados actualmente en la capital, el máximo jamás autorizado por el Pentágono para una jura presidencial, dijo hoy a la cadena CNN el vocero municipal, Aarton Thacker, ratificando las declaraciones de ayer del propio secretario interino de Defensa, Christopher Miller. La radio pública NPR no dudó en calificar la militarización de Washington como una imagen "sin precedente histórico".
Desde la Guerra Civil (1861-1865), el máximo despliegue de los reservistas en la capital fue en 1968, uno de los años más violentos de la historia moderna del país, con el asesinato del líder del movimiento negro de derechos civiles Martin Luther King y la masacre a las puertas de la Convención Demócrata en plena campaña. Ese año, se desplegaron solo 13.000 efectivos.
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La capital de Estados Unidos vive un ambiente tenso desde la toma de la sede del Congreso del pasado 6 de enero, cuando miles de seguidores de Trump desbordaron al cuerpo de seguridad del recinto, sin personal suficiente ni preparación adecuada, en un caos que dejó cinco muertos, entre ellos un policía.
Las autoridades locales y federales decidieron que la gran explanada del National Mall, que une el monumento a Lincoln con el Capitolio, permanecerá cerrada al público mañana para la asunción de Biden. Se trata de una medida extraordinaria ya que el National Mall ha sido tradicionalmente el lugar donde los estadounidenses se reunían para asistir en directo a la jura de sus presidentes, además de recitales y festejos en la víspera.
Los accesos a la capital quedaron limitados, ya que los cuatro puentes principales que la unen con el vecino estado de Virginia fueron cerrados hasta el próximo jueves. La ciudad muestra un blindaje similar, con bloques de hormigón bloqueando los ejes principales del centro y enormes barreras metálicas protegiendo y aislando los edificios federales, incluida la Casa Blanca.
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) restringió, por su parte, el traslado de armas en el equipaje en los vuelos a Washington y reforzó la seguridad en los tres aeropuertos de la zona metropolitana, con perros detectores de bombas, controles de puertas al azar y más oficiales federales.