Cuatro empresas hicieron trabajar a extranjeros, que se instalaron en Japón bajo un convenio de prácticas para becarios, en las tareas de limpieza de la región de Fukushima tras la catástrofe nuclear de 2011, informó ayer el gobierno japonés. El Ministerio de Justicia inició una investigación en 182 constructoras tras el descubrimiento en marzo del caso de tres vietnamitas que participaron en tareas de limpieza nuclear, explicó un portavoz del Ejecutivo, confirmando las informaciones de la prensa. "En teoría, ellos tenían que trabajar con máquinas de construcción, pero les tocó realizar tareas de limpieza, como remover la tierra" a mano, precisó.

Las autoridades niponas no informaron sobre el número exacto de trabajadores extranjeros afectados por este caso. El Ministerio de Justicia recordó en marzo que estas tareas de limpieza nuclear no podían ser realizadas por estos inmigrantes vietnamitas, que se instalaron en Japón a través de un dispositivo impulsado en 1993 para formar inmigrantes.

La revelación de estos trabajos fraudulentos refuerza las críticas sobre este dispositivo, criticado por amparar la explotación de mano de obra extranjera. Esta polémica surge en un momento en que el gobierno japonés pretende incrementar la llegada de migrantes para hacer frente al envejecimiento de su población.

En 2017, había en Japón 250.000 trabajadores extranjeros que participaban en programas de aprendizaje profesional. Después de que el violento tsunami devastara en marzo de 2011 la central de Fukushima, situada en el nordeste de Japón, tuvo lugar el accidente nuclear más importante en el mundo después del de la central soviética de Chernobil en 1996.