Tras una tercera audiencia realizada en Nueva York, el tribunal estableció el cronograma para el proceso contra el presidente venezolano y su esposa, Cilia Flores, acusados de narcotráfico y otros delitos. La defensa insiste en cuestionar la legalidad de la detención, mientras crecen las dudas sobre la salud del juez a cargo de la causa.
19:55 hs - Miércoles 22 de Julio de 2026
La Justicia de Estados Unidos definió el 1 de junio de 2027 como la fecha en que arrancará el juicio contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El dato surgió de la tercera audiencia del proceso, celebrada en un tribunal de Nueva York.
Se trata de una nueva instancia dentro de la causa que se abrió tras la detención de la pareja presidencial, ocurrida el 3 de enero en su residencia de Caracas. Desde entonces, Maduro permanece detenido en una prisión federal de Brooklyn, luego de haberse declarado no culpable en su primera comparecencia ante la Justicia neoyorquina. En este nuevo encuentro, Fiscalía y defensa avanzaron en la organización de las pruebas y en las mociones previas al juicio.
Por qué se reprogramó la audiencia
La cita judicial iba a realizarse originalmente el 30 de junio, pero la Fiscalía pidió postergarla hasta este miércoles por motivos de seguridad. Según el escrito presentado ante el tribunal, el reclamo del Gobierno estadounidense apuntaba a resolver cuestiones de agenda y logística vinculadas al traslado de los acusados, además de preservar la seguridad pública.
Parte de la explicación tiene que ver con la agenda de la ciudad: durante junio y la primera quincena de julio, buena parte del operativo de seguridad neoyorquino estuvo abocado al Mundial de Fútbol 2026, que finalizó el domingo. Como Maduro y Flores debían presentarse de manera presencial en los tribunales de Manhattan, el NYPD tuvo que montar un operativo especial para custodiar el traslado de ambos desde la cárcel de Brooklyn.
Un juicio bajo la lupa: la salud del juez, en discusión
Uno de los puntos que más atención generó en la audiencia fue la situación del magistrado a cargo del caso, Alvin Hellerstein, de 92 años. En la comparecencia anterior, el juez había mostrado una voz fatigada y algunos lapsus, lo que despertó dudas entre especialistas sobre si estará en condiciones de conducir un proceso que se prevé extenso y técnicamente complejo.
En cuanto a las acusaciones, Maduro está imputado por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que a Cilia Flores se le atribuyen delitos de importación de drogas y posesión de armas.
La estrategia de la defensa
Desde el inicio del proceso, los abogados de Maduro sostienen que el mandatario goza de inmunidad por su condición de jefe de Estado. El propio Maduro llegó a autodefinirse como "prisionero de guerra".
Sus defensores, Barry Pollack y Mark Donnelly, evalúan además pedir la nulidad del proceso, alegando irregularidades en el operativo de captura realizado en Caracas el 3 de enero de 2026.
A esto se suma un dato de fondo: en abril pasado, Estados Unidos había autorizado una modificación del régimen de sanciones a Venezuela para permitir que el Gobierno venezolano pudiera hacerse cargo de los honorarios de los abogados de Maduro y Flores, un tema que también tuvo peso en las audiencias previas.