México irá hoy a las urnas y la gran expectativa es si llegará al poder, en su tercer intento, el nacionalista de izquierda Andrés Manuel López Obrador, que promete poner fin a la etapa neoliberal, acabar con la corrupción, ser firme con Donald Trump y gobernar para los más pobres. En medio del enojo ciudadano con el presidente Enrique Peña Nieto, que tiene un 20 por ciento de aprobación, y de los ataques a México del presidente estadounidense, Donald Trump, el ex alcalde de Ciudad de México, de 64 años, tiene buenas posibilidades de ganar.

Desde noviembre, las 65 encuestas con metodología verificada reunidas en el sitio Oraculus lo pusieron de manera constante en el primer lugar, con una distancia muy amplia en lo últimos sondeos frente al también opositor Ricardo Anaya, de centroderecha, y el oficialista José Antonio Meade.

La inseguridad, la corrupción y el modesto crecimiento económico pesarán en las urnas. "El estado de ánimo está fundado en el hartazgo, la desesperación y la indignación", dijo Irma Méndez, experta en temas electorales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en México.

Unos 89 millones de mexicanos están convocados a votar en unas elecciones que serán las más vastas y complejas de la historia en México por la cantidad de cargos que se eligen de forma simultánea a nivel federal y regional.

Legisladores

Además de que será elegido presidente, se reconfigurará el Congreso, donde ningún gobernante ha tenido la mayoría absoluta desde hace 20 años y López Obrador quiere tener poder suficiente para impulsar su agenda si gana. Son más de 3.400 puestos en disputa, incluidos los 500 diputados y 128 senadores, ocho gobernadores, 1.600 alcaldes y la jefatura de gobierno de la capital. Más de 130 políticos, entre ellos unos 50 candidatos y precandidatos, fueron asesinados desde septiembre.

Por la presidencia compiten cuatro candidatos. López Obrador, postulado por la alianza Juntos Haremos Historia, quedó segundo en las últimas dos presidenciales, en 2006 y 2012. Lleva más de 13 años buscando la presidencia y dice que "la tercera es la vencida".

José Antonio Meade, de 49 años, fue ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores y es el candidato de la alianza Todos por México. Pese a su amplia experiencia y sin ser militante partidista, carga con el enojo contra el gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI, centro). El centroderechista Ricardo Anaya, de 39 años, está postulado por la alianza de centroderecha-centroizquierda Por México al Frente. Su apuesta es lograr el voto tanto de los que quieren el cambio pero ven con malos ojos a López Obrador como de los que rechazan al PRI.

El cuarto candidato es el independiente Jaime Rodríguez, "El Bronco", este último casi sin posibilidades de ganar. En México gana quien logre más votos, aunque no tenga mayoría absoluta. No hay segunda vuelta ni reelección presidencial y los presidentes deben dejar el poder después de seis años. Las urnas abrieron a las 8 (13 GMT) y se espera que para las 23 (4 GMT del lunes) el Instituto Federal Electoral esté en condiciones de anunciar al ganador a partir de un conteo rápido representativo.

El presidente Peña Nieto, de 51 años, que impulsó reformas en el sector energético y educativo, nunca logró conectarse con la población. El PRI, que gobernó antes de 1929 a 2000, se vio involucrado en varios escándalos de corrupción. Un 80 por ciento del electorado se identifica con la idea de cambio, según las encuestas.

"Ya le toca", es lo que repiten muchos mexicanos que piensan apoyar a López Obrador después de dos gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) -al que pertenece Anaya- y uno del PRI desde la alternancia política que puso fin al régimen priista de siete décadas en 2000.

Populista y autoritario

Los críticos de López Obrador, que lo consideran populista y de talante autoritario, no pudieron articularse en torno de un solo candidato. Están divididos entre Anaya y Meade, que libraron una ríspida batalla por el segundo lugar que sólo hizo que el puntero ampliara más su ventaja. Si el año pasado todavía se pensaba que iba a ser "una contienda muy cerrada, incierta y competitiva", la historia resultó muy distinta, dijo el politólogo y reputado encuestador Alejandro Moreno.

"Es una contienda de un puntero con dos contendientes que han estado peleando por un segundo lugar", afirmó, aunque "finalmente las encuestas son una medición de opiniones, la elección se va a definir el 1 de julio (hoy) con lo que hagan y decidan los votantes".

Más del 40 por ciento de los electores son jóvenes "millennials", algunos de los cuales elegirán presidente por primera vez. Aunque este sector suele votar menos que el resto, tiene una influencia importante por su papel en las redes sociales. "Hoy la agenda de las redes sociales está muy dominada por los jóvenes", dijo Méndez, la académica de Flacso. "Y han impuesto mucho el estado de ánimo". El nuevo presidente asumirá el 1 de diciembre, en cinco meses.