El Mundo
Lunes 09 de Julio de 2018

Rescataron al quinto niño del grupo atrapado en la cueva de Tailandia y esperan sacar a otros tres

Se trata del primer salvataje con éxito de este lunes, luego de que otros cuatro menores fueran evacuados el domingo y a la espera de otros siete miembros del equipo de fútbol infantil Mu Pa y su entrenador, que siguen bajo tierra.

El quinto niño futbolista atrapado en una cueva en Tailandia fue evacuado este lunes por el equipo de recate, y aún quedan otros siete menores y su entrenador en el interior del complejo Tham Luang.

Se trata del primero rescatado en el día y como parte del segundo contingente de cuatro niños esperado para hoy, luego de que otros cuatro fueran extraídos de la peligrosa cueva en el norte del país el domingo.


La noticia fue confirmada por la agencia Reuters, citando a un miembro de la marina real de Tailandia que participa de las operaciones, y luego de que un testigo presenciara cómo los rescatistas llevaban a una persona desde la cueva a una de las ambulancias que esperan en el exterior.

De acuerdo al periódico local Bangkok Post, el menor fue llevado en helicóptero al cercano hospital de Chiang Rai, donde ya fueron atendidos sus compañeros evacuados el domingo.

Horas antes el director de la misión de rescate, Narongsak Osottanakorn, había informado en conferencia de prensa que las operaciones para rescatar al segundo contingente comenzarían a las 11 AM (4 GMT) y que "se esperaban buenas noticias".


Tras el rescate ayer de los primeros cuatro futbolistas, Tailandia entera espera un final feliz para estos ocho niños y su entrenador de 25 años atrapados en la cueva de Thuam Luang, en el norte del país, desde el 23 de junio, un accidente que atrajo a esta zona del mundo a cientos de periodistas de medios extranjeros.

El equipo de fútbol Jabalíes Salvajes, integrado por 12 niños de entre 11 y 16 años y su joven entrenador, pasó nueve días en las profundidades de la cueva antes de que dos buzos británicos los encontraran la semana pasada. Demacrados pero vivos, los menores estaban encaramados en una roca, a más de cuatro kilómetros de la entrada de la cueva.