Jueves 14 de Abril de 2022
Más de 4,7 millones de ciudadanos han huido de Ucrania desde que comenzó la invasión de Rusia el 24 de febrero, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Esta cifra refleja 79.962 refugiados más que en el informe del día anterior. Alrededor del 90% de quienes huyen son mujeres y niños, ya que las autoridades ucranias no han autorizado la salida de hombres mayores de edad, que deben permanecer en el país.
Ucrania dañó el buque insignia ruso
El crucero misilístico "Moskva", buque insignia de la Flota rusa del Mar Negro, fue alcanzado este miércoles por misiles "Neptune", lo que causó "graves daños", anunció una fuente militar ucraniana.
El ministerio de Defensa ruso, sin embargo, informó este jueves de que el buque de guerra ha sufrido "un intenso fuego y la posterior detonación de municiones", y, aunque "sufrió graves daños", la tripulación pudo ser evacuada.
El jefe de la administración militar regional de Odesa, Maksym Marchenko, anunció en Telegram el miércoles que el ejército ucraniano alcanzó al crucero ruso "Moskva" con misiles, según informó la agencia Ukrinform.
"Los misiles Neptune que custodiaban el Mar Negro causaron daños muy graves al barco ruso", dijo Marchenko.
Esta mañana, el buque insignia de la flota rusa en el mar Negro ha sufrido graves daños tras una explosión en las últimas horas. Según el Ministerio de Defensa ruso, la tripulación del crucero misilístico Moskvá, que podría ser de hasta 510 personas, ha sido evacuada después de que se registró una explosión que Moscú achacó a un incendio y posterior detonación de municiones del barco. Kiev asegura, sin embargo, que misiles ucranios han dañado el buque ruso y niega que el Kremlin haya podido sacar a nadie del mismo.
Amenaza contra Suecia y Finlandia
El expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, ha advertido hoy a la Otán que desplegarán armas nucleares en el Báltico si admiten a Suecia y Finlandia. Medvédev ha asegurado que, en ese caso, Rusia aumentará sus fuerzas terrestres, navales y aéreas.
“Habrá que reforzar a la agrupación de fuerzas de tierra, la defensa antiaérea, desplegar importantes fuerzas navales en las aguas del golfo de Finlandia. Y en ese caso ya no se podrá hablar de un Báltico sin armas nucleares. El equilibrio debe ser restablecido”, manifiesta públicamente el exprimer ministro y presidente de Rusia entre 2008 y 2012 de Rusia en su cuenta de Telegram.
Este hace hincapié en que “no es tan importante cuántos países hay en la Otán, 30 o 32”, debido a que “dos más, dos menos, por su peso y población, no hacen gran diferencia”. Sin embargo, Medvédev puntualiza que si Suecia y Finlandia entran en la Otán se duplicará la longitud de la frontera terrestre entre Rusia y la Alianza Atlántica, por lo que habría que fortalecerla.
Además, Medvédev reflexionó acerca del sinsentido que supone el pensar que la “operación militar especial” rusa en Ucrania es la causante de que se plantee el ingreso de ambos países en la Otán. “Esto no es así. En primer lugar, ya antes hubo intentos de arrastrarlos a la Otán, y en segundo, lo que es importante, no tenemos disputas territoriales, como con Ucrania, con esos países”, añade este político.
La opinión pública de Suecia y Finlandia está dividida
Es por ello que la opinión pública de Suecia y Finlandia está dividida a partes iguales acerca de la necesidad de ingresar en la Otán. “Nadie sensato quiere que aumenten los precios y los impuestos; que aumente la tensión a lo largo de las fronteras, que haya (misiles) Iskander, (armas) hipersónicas y buques con armas nucleares literalmente a un paso de su casa”, exhibió.
Cabe recordar que las ministras sueca y finlandesa, Magdalena Andersson y Sanna Marin, han valorado positivamente la anexión al bloque, sosteniendo que la decisión se tomará rápido, siendo más “una cuestión de semanas que de meses”. Al día de hoy, el bloque de la Otán incluye a treinta países.
Las ampliaciones de la Otán no suelen realizarse de forma individual, salvo casos concretos. Por ejemplo, en 2004 incorporaron a Bulgaria, Estonia, Lituania, Letonia, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. También, en 2009 Albania y Croacia entraron juntas.
Medvédev confía en que se imponga la prudencia y madurez de “nuestros vecinos norteños”. En caso de no ser así, “ellos mismos se lo han buscado”, concluye contundentemente.