Martes 01 de Diciembre de 2020
Un equipo de investigadores del Charité realizó la autopsia a 33 pacientes fallecidos por Covid-19 y encontraron ARN del virus y de varias proteínas en el cerebro y la nasofaringe, y partículas de virus intactas en la nasofaringe.
Numerosos estudios ya indicaban que el Covid no solo afecta al aparato respiratorio sino que también tiene efectos sobre el sistema nervioso central, con síntomas que van desde la pérdida del olfato y del gusto, al dolor de cabeza, la fatiga y las náuseas.
La novedad es que recientes investigaciones confirmaron la presencia de ARN del virus en el cerebro y en el líquido cefalorraquídeo, aunque sigue sin estar claro por dónde entra el virus y cómo se distribuye en el cerebro. Para averiguarlo, científicos del Charité –uno de los hospitales universitarios más grandes de Europa– liderados por Frank Heppner, analizaron el cerebro de 22 hombres y 11 mujeres, y su nasofaringe (parte superior de la garganta detrás de la nariz), un lugar que podría ser un posible primer foco de infección y replicación de coronavirus.
En el momento de la muerte, los pacientes tenían una edad media de 71,6 años, y el tiempo transcurrido desde el comienzo de los síntomas hasta la muerte fue una media de 31 días.
Las autopsias
Los resultados obtenidos indican que los niveles más altos de ARN viral se encontraron en la membrana mucosa olfativa, donde están las células nerviosas y reside el sentido del olfato, y además, observaron que la duración de la enfermedad estaba inversamente relacionada con la cantidad de virus detectado, y que cuanto más altos eran los niveles de ARN del Covid-19, menos duraba la enfermedad.
Los autores también encontraron proteínas del SARS-CoV-2 (la que permite liberar el genoma viral en el interior de la célula que va a infectar) en ciertos tipos de células de la capa mucosa olfatoria, donde el virus podría aprovechar la proximidad del tejido endotelial y nervioso para entrar en el cerebro.
En algunos pacientes se encontró esta proteína en células que expresan marcadores de neuronas, lo que sugiere que las neuronas del olfato podrían estar infectadas, de la misma forma que otras zonas del cerebro que reciban señales olfativas y gustativas.
También hallaron Covid-19 en otras áreas del sistema nervioso, incluida la médula oblonga, el principal centro de control de las funciones respiratorias y cardiovasculares del cerebro.
Los integrantes del grupo de investigación advierten que harán falta más autopsias que incluyan una amplia gama de muestras para identificar los mecanismos precisos que median la entrada del virus en el cerebro, y examinar otros posibles puertos de entrada.