Instantes después de que su novio terminara la relación, le pidió un último beso con el objetivo de cortarle la lengua. El pobre chico tuvo que ser intervenido de urgencia.

La escena se produjo en Qianshan, una provincia China donde la policía se vio forzada a rociar con gas pimienta a la responsable, que aceptó haber llevado un tratamiento psiquiátrico hace durante cinco años.

Sus padres, en cambio, dijeron que su salud mental empeoró luego de ser estafada mientras realizaba algunas compras por internet y que la ruptura no le sirvió mucho.