Martes 27 de Enero de 2015
El padre de una de las 194 víctimas mortales de Cromañón declaró ante la fiscal Viviana Fein que el experto en computación Diego Lagomarsino, el empleado sui generis de la fiscalía especial por el Atentado contra la AMIA que le “prestó” a Alberto Nisman el arma que le causó la muerte, participó como “fotógrafo aficionado” de, al menos, una marcha en la que familiares de la discoteca de Once pedían justicia, publicó Tiempo Argentino.
La secuencia narrada ante la fiscal por José Iglesias –padre de Pedro y cabeza de una de las cuatro querellas en el expediente Cromañón- indica que en una de las marchas, en una fecha imprecisa, un joven se les acercó para pedir autorización para tomar fotos. Dijo que era un “aficionado” a la fotografía, que estaba trabajando en una suerte de documentos sobre el reclamo.
El joven acompañó la marcha, tomó fotografías, y cuando Iglesias y otros padres se acercaron a conversar con él y observar su trabajo, les dijo que había tenido un problema con la cámara y que debía repetir las tomas en otra oportunidad.
Nunca volvieron a verlo. Hasta que la cara de Diego Lagomarsino apareció en diarios y televisión como un hombre acaso clave en la escena de la muerte de Nisman. Lo reconocieron e inmediatamente acudieron a la fiscalía, Iglesias a la cabeza, a dar testimonio del episodio. Ayer, Iglesias ratificó la declaración al presentarse por segunda vez ante la fiscal Fein .
El ex titular de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Marcelo Saín, recordó a Lagomersino como aquel que por el 2005 se había acercado a la fuerza ofreciéndose como informante sobre cuestiones relacionadas con delitos que investiga esa área, causas de narcotráfico.