A pesar de que el gobierno insiste en que Argentina es confiable y que su economía se está recuperando, un ministro admitió este jueves que tiene millonarios ahorros fuera del país. "Todavía sigo teniendo mi dinero afuera", dijo en una entrevista con Radio con Vos el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien indicó que estudiará "el momento" para traer sus 88 millones de pesos (unos 4,2 millones de dólares) que declaró poseer en una cuenta a la vista en el exterior.

Ante la insistencia de su entrevistador de que explicara por qué no tenía depositado el dinero en su país, Aranguren afirmó que "tiene que ver con la confianza que hemos perdido en Argentina" y que a medida que esa confianza se recupere su "decisión personal" al respecto podría cambiar.

"Si usted tiene más confianza en la Argentina que yo lo dejo con esa virtud. Y quiero trabajar para que todos la recuperemos", le dijo Aranguren al periodista. El ministro explicó que casi todo ese ahorro fue producto de una bonificación que recibió de Royal Dutch Shell, su anterior empleador, en acciones de esa empresa angloholandesa cuando regía un cepo cambiario durante la administración de la presidenta Cristina Fernández.

"¿Para qué voy a traerlo? Hay un dicho: "el que se quemó con leche ve una vaca y llora". Nosotros estamos trabajando para una Argentina en que eso no ocurra más", sostuvo.

Aranguren, presidente de la filial local de la petrolera hasta diciembre de 2015 -cuando se puso al frente de la cartera de Energía-, vendió al año siguiente las acciones luego de recibir fuertes cuestionamientos por mantenerlas cuando ya había asumido como ministro.

El gobierno del presidente Mauricio Macri sostiene que a partir de las reformas económicas emprendidas el país es más confiable y se enorgullece de las cifras de crecimiento de la economía como una muestra de esa mejoría. Sus críticos le reprochan que no llegan las inversiones deseadas y que el país todavía sufre una elevada inflación y un abultado déficit fiscal.

Asimismo apuntan que mientras el gobierno intenta atraer capitales externos, varios ministros prefieren preservar sus bienes y dinero fuera de Argentina, tal como se desprende de declaraciones juradas.

El caso más polémico se produjo en febrero cuando el entonces subsecretario general de la presidencia, Valentín Díaz Gilligan, tuvo que renunciar luego de que se conociera que había ocultado al fisco 1,2 millón de dólares en Andorra.