El País
Domingo 24 de Septiembre de 2017

Aseguran "Irma" no hizo variar el valor del metro cuadrado en Miami

El huracán que castigó a la ciudad de Miami, en el Estado de Florida, en EE.UU no determinó los precios de los inmuebles, ni las inversiones previstas.

Eduardo Pérez Orive, argentino radicado en EE.UU, de la inmobiliaria Intertrust Realty, dijo a Télam que a pesar del fenómeno climatológico "los precios se mantienen" y la infraestructura estaba preparada, "prueba de ello es que los daños que se ven son hojas de palmeras caídas y árboles que el viento desplantó".

Al consultársele si se valoriza más una zona que otra luego del huracán, dijo que "eso se da seguramente en las zonas donde predomina lo construído después de 1992, que es cuando cambió el código de construcción, haciendo que lo construído a partir de ese año fuera resistente a los huracanes. Ese año había pasado el huracán Andrew que marcó un antes y un después", definió.

"Miami sigue siendo atractiva. Los preparativos antes y después del huracán mostraron cómo las autoridades del estado, del condado y de las distintas ciudades trabajaron junto a la población para hacer frente a un fenómeno natural incontrolable.

La evacuación de más de 6 millones de personas y el regreso a sus viviendas en menos de una semana muestra el grado de organización y civilidad existente", expresó. Al consultársele si hubo retiro de inversiones luego del huracán, dijo que no, "los inversores experimentados saben que estos fenómenos pueden suceder y que la ciudad está preparada para eso".

Miami dejó de ser en los últimos años un sitio exclusivo de playa y shopping, y se convirtió en un centro urbano en el que el precio de los departamentos pasó a tasarse entre US$ 7.000 y US$ 14.000 el metro cuadrado merced a la ampliación de su infraestructura y la construcción de variados centros comerciales y museos.

El crecimiento de la ciudad hizo que la demanda inmobiliaria conservara un ritmo constante y no especulativo, dijo a Télam Alicia Lamadrid, manager de ventas regionales de la inmobiliaria Cervera Real Estate, al visitar recientemente Buenos Aires para evaluar el mercado argentino.

Según Lamadrid, "los inmuebles que más se venden se ubican en el rango de precios de entre US$ 7.000 y US$ 14.000 el metro cuadrado, el producto inmobiliario de lujo en Miami, en el área de Brickell, East Edgewater y el Downtown".

Por su parte, los argentinos radicados en Miami Eduardo Pérez Orive y la periodista y licenciada en Bienes Raíces, Mercedes Martí, de Intertrust Realty, destacaron que las inversiones y negocios como llevar franquicias a Estados Unidos "permite a obtener una Visa de Inversor para poder vivir legalmente en el país, para aquellos que deseen radicarse".

Lamadrid dijo que los argentinos "siempre están presentes en Miami, pasan mucho tiempo con su familia, de vacaciones y tienen una gran conexión con la ciudad; hay compradores argentinos que están adquiriendo con la finalidad de utilizar la propiedad como usuario final".

En tanto, Martí sostuvo que "muchos, cuando se jubilan, quieren vivir en Miami; otros quieren ir y venir y hay parejas o familias que se radican, hacen negocios, buscan colegios para sus chicos, una casa; buscan actividades o deportes para la familia y una universidad".

"Si bien hay muchos argentinos que buscan radicarse, otros solamente quieren una casa para vacacionar algunos meses del año y otros rentarlo para poder costear los gastos de mantenimiento general de la propiedad", completó.

Por su parte, Pérez Orive explicó que "si el deseo es trasladarse, va a significar la búsqueda de escuelas, centros comerciales cercanos a los que puedan asistir, sitios donde sus hijos puedan distraerse, escuelas próximas".

Según Lamadrid, "Miami es una ciudad que está creciendo muchísimo; se está invirtiendo mucho en lo que respecta a infraestructura, puerto y aeropuerto; esta expansión obviamente beneficia increíblemente a largo plazo el mercado inmobiliario".

En la zona de East Edgewater, que se está desarrollando desde hace sólo 5 años, el comprador tiene la capacidad de adquirir un producto muy lujoso a un precio muy competitivo. "En los últimos años Miami está pasando de ser una ciudad sólo de sol y playa a ser una ciudad de cultura y vida, especialmente en la zona del Brickell, Downtown, East Edgewater, y el Design District", concluyó.