El secretario de la Cámara de Empresarios de Combustible, Raúl Castellanos, aseguró este lunes que los precios de las naftas y el gasoil volverán a aumentar a principios de septiembre por el ajuste que está mostrando el valor del dólar y por un alza en los impuestos.

"Estamos ante una sucesión de aumentos relativamente grandes. Ya hubo alzas de precios nueve veces en lo que va del año, con lo que estamos marcando un récord. La última fue este domingo de 0,8% las naftas y 0,9% el gasoil", dijo Castellanos.

Castellanos explicó que, según informaron las petroleras a los estacioneros, el ajuste de este último fin de semana respondió a la incidencia del aumento de los biocombustibles, dado que con ellos se cortan las naftas y el gasoil al 10%.

El empresario estimó que un mercado totalmente liberado, en algún momento debería alcanzarse un "precio de equilibrio" para los combustibles que permita a las petroleras bajar los valores de expéndio cuando desciende el barril de crudo.

"Tendría que ocurrir una baja en los precios, pero se está ante una incertidumbre y desconocimiento acerca de cual sería el precio de equilibrio, después de la suba del petróleo y el dólar", apuntó Castellanos en declaraciones a radio La Red.

Por otro lado, Castellanos sostuvo que la diferencia de precios que existe entre la Capital Federal y el interior del país no tiene justificaciones económicas, porque no tiene que ver con el flete ni con la carga impositiva y se trata solo de "políticas comerciales de las compañías petroleras".

"Nosotros los estacioneros no entendemos esa política comercial, porque no existe justificación para que haya una diferencia de precios del 12% entre la Ciudad de Buenos Aires y el resto del país", expresó.

El precio promedio de la nafta súper es de 34 pesos en el país y de 26,90 pesos en la Capital Federal, dijo el secretario de la Cámara.

En línea con lo expresado por Castellanos, las petroleras ya tienen decido otro incremento de precios para el 1 o 2 de septiembre.

Ocurre que el 1 de septiembre aumentará el valor de los impuestos que gravan a naftas y gasoil en alrededor de un 9%, lo que significará 60 centavos más por litro de nafta y 40 centavos más por litro de gasoil.

A esto habrá que sumarle lo que las petroleras quieran recuperar de la última devaluación y lo que se tomarán de lo que consideran adeudado.