El banco de inversión redujo la estimación del PBI a 1,5% para 2026 tras el desplome de julio y alertó sobre el estancamiento del consumo interno en Argentina
19:56 hs - Lunes 28 de Septiembre de 2026
La fuerte caída de la actividad económica en julio provocó que JP Morgan recorte a 1,5% su proyección de crecimiento para 2026 y prevé una contracción anualizada del 4% en el tercer trimestre. De confirmarse este escenario con los datos de agosto y septiembre, la Argentina sumaría dos trimestres en terreno negativo y entraría formalmente en recesión.
Un desplome que enciende las alarmas
El detonante principal de la revisión técnica fue el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) correspondiente a julio, que registró un derrumbe del 2,9% en la medición desestacionalizada y una baja del 1,4% en la comparación interanual. El resultado quebró las proyecciones más moderadas del propio banco de inversión y ubicó el nivel de actividad en su punto más bajo en más de un año.
Aunque la entidad financiera reconoció que durante el séptimo mes del año incidieron factores de carácter extraordinario –como días hábiles desfavorables, restricciones en la provisión de gas y cuestiones climáticas–, enfatizó que la debilidad no representa un hecho aislado. Las estimaciones preliminares de agosto apuntan a un rebote magro, insuficiente para recuperar el terreno perdido, lo que arrastraría al promedio del tercer trimestre a terreno negativo.
El impacto en los sectores claves de Argentina
La composición del freno económico muestra un impacto muy marcado en las ramas que traccionan el mercado local:
Comercio e industria: en julio, el comercio anotó un desplome del 5,1% interanual, mientras que la industria manufacturera cayó un 4,6%. Entre ambos sectores restaron 1,3 puntos porcentuales al desempeño general de la economía.
Construcción: sumó bajas mensuales de consideración, acompañando la pérdida de dinamismo generalizada de la actividad interna.
Esta brecha expone la principal preocupación del informe: el crecimiento que impulsan sectores claves como el complejo agroexportador, la energía y la minería no logra derramar con la velocidad suficiente sobre los rubros orientados al consumo masivo, los cuales continúan severamente condicionados por el nivel de ingresos y el empleo.
Las dudas proyectadas hacia 2027
Hacia adelante, las diferencias entre el diagnóstico de JP Morgan y las estimaciones oficiales se profundizan. Mientras el Gobierno proyecta en el presupuesto una expansión de la economía del 4% y un repunte del consumo del 3,4% para 2027, el banco neoyorquino recortó sus previsiones a 2,5% de PBI y prevé un estancamiento del consumo privado con un magro avance del 0,4%.
Según los analistas de la entidad, el sesgo de la recuperación continuará siendo marcadamente heterogéneo: el dinamismo estará concentrado en las exportaciones –con una proyección de alza del 11%–, en un marco donde la política monetaria y fiscal restrictiva continuará condicionando el crédito y la demanda de los hogares.