Primer Juicio a Cristina

La expresidenta y vice electa hará un alegato político y no responderá preguntas

Desde las 9.30, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 (TOF 2) de la Capital, se reanudará este lunes el juicio oral por la causa "Vialidad"

Lunes 02 de Diciembre de 2019

La declaración indagatoria que formulará el lunes la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el tribunal oral que la juzga en por las presuntas irregularidades en la adjudicación de obra pública en la provincia de Santa Cruz será un virulento alegato político sobre la persecución judicial que dice haber sufrido en los últimos cuatro años.

Las refutaciones técnicas están reservadas a su abogado, Carlos Alberto Beraldi, quien el jueves pasado dio una cátedra en ese sentido ante la Sala Primera de la Cámara Federal de Casación Penal.

Allí, en el marco de otra causa, “Cuadernos”, utilizó menos de media hora para demoler uno por uno todos los argumentos que justifican hoy la vigencia de la prisión preventiva contra la actual senadora y vicepresidenta electa.

En el juicio denominado “Obra Pública”, todos los imputados que declararon hasta ahora apuntaron a socavar la base de la imputación. Con dos líneas argumentales, una estrictamente jurídica, la otra puramente técnica.

La jurídica indica que de las 52 obras adjudicadas al grupo empresario de Lázaro Báez la mayoría fueron sobreseídas o archivadas por la Justicia Federal de Santa Cruz. El contador Daniel Pérez Gadín, incluso, en su declaración del miércoles, desafió al tribunal oral: “¿hay una justicia de primera en la Capital Federal y una justicia de segunda en Santa Cruz?”.

La técnica se apoya en los peritajes utilizados como prueba en el expediente. Los abogados de los acusados están convencidos que ya ha quedado demostrado que son erróneos, insustentables, carentes de rigor e incluso falsos.

Creen, en definitiva, que la causa ya está “caída”. Y suponen que así lo entendió el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2), que lleva adelante el juicio. El abogado Oscar Vignale, a cargo de la defensa de uno de los juzgados, Raúl Pavesi, exdirector de la Agencia General de Vialidad Provincial de Santa Cruz, pidió incluso un careo entre peritos para demostrar la supuesta inexactitud de la experticia.

Ante ese escenario, Cristina Fernández de Kirchner aprovechará para cuestionar la decisión del tribunal oral de no televisar en directo su declaración, tal como lo había pedido su abogado Beraldi.

La decisión –en fallo dividido- del tribunal aparece como un rigorismo formal que trasunta la voluntad de que la declaración, que se insinúa larga, no se convierta en un acto político en medio de un juicio.

La repercusión de lo que diga Cristina, de todas formas, está asegurada como hecho mediático. Pero, en lugar de llegar sin filtro a quien quisiera escucharla, estará tamizada por los espacios disponibles en los medios y la subjetividad de los periodistas.

El argumento del tribunal sobre que la publicidad del juicio está garantizada porque el público puede concurrir a presenciar las audiencias es otro rigorismo formal: entre los dos espacios reservados para la concurrencia, en el subsuelo y la planta baja de Comodoro Py 2002, no podrían ingresar más de 150 personas, muchas de ellas de pie.

La declaración será una exposición larga pero no responderá preguntas.

La expectativa está centrada en el tono y el carácter de la indagatoria. El interrogante es si declarará una acusada con un reconocido poder de oratoria y una verba flamígera o una futura vicepresidenta de tono conciliador y mirada puesta en el futuro.

Néstor Espósito//A24

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