Jueves 17 de Octubre de 2019
Tres cajas gigantes de misoprostol que imitaban a las producidas por el Laboratorio Industrial Farmacéutico de Santa Fe navegaban las cabezas de la multitud que se desplazaba por la marcha central del Encuentro Nacional de Mujeres este fin de semana en La Plata. El temporal que amenazó con alterar las actividades el sábado por la mañana por la suspensión del acto apertura dejó solo algunas lloviznas aisladas y viento helado para el domingo y el lunes. Los talleres, que desbordaron las aulas, auditorios y pasillos de las facultades y centros educativos de la ciudad de las diagonales se hicieron sin problemas. Aunque había una propuesta de la -polémica- Comisión Organizadora de 87 talleres y 10 conservatorios, la complejidad de temáticas que mujeres y disidencias buscan abordar hizo que se abran espacios de debate alternativos en cualquier rincón disponible.
Glitter, verde, violeta, pañuelos de todos los tonos cromáticos (incluyendo el celeste) habitaron las calles durante los tres días del Encuentro. La cantidad de gente que se manifestó durante seis horas en la marcha del domingo es incalculable. Con más de siete kilómetros de vía para marchar, cientos de personas no terminaron el trayecto, otras se incorporaron en diferentes puntos. Además, las distintas organizaciones concentraron en esquinas cercanas a la traza oficial y se fueron sumando a paso lento y en diferentes momentos, por lo que resulta complicado estimar un largo de cuadras de manifestantes, aunque las organizadoras aventuraron 30 y calculan más de 200 mil personas. Muchas columnas se vieron obligadas a correr por varias cuadras cual maratón para no perder espacio en la marcha, por lo que la experiencia fue para muchas, agotadora. Se destacó el pedido de emergencia nacional en violencia de género, el cambio de nombre del Encuentro por el de Plurinacional de Mujeres y Disidencias, el reclamo por la legalización voluntaria y despenalización del aborto en todo el país, entre muchas otras cuestiones.
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Como en otras ediciones, el Encuentro es un espacio para quienes quieren discutir su rol como mujeres y disidencias, compartir experiencias y pensar estrategias para combatir la discriminación y la desigualdad social. También se hicieron varias marchas de reclamo en simultáneo a los talleres, como la que buscó visibilizar y denunciar los travesticidios. Hubo un masivo pañuelazo en plaza San Martin, un Encontrolazo para todos, todas y todes quienes se identifiquen "por fuera de la cisheteronorma" y deseen compartir un espacio común, y un tetazo enfrente de la Catedral. Hubo además fútbol, asambleas de trabajadoras, puestos de emprendedores, propuestas culturales diversas, y hasta artes marciales. Tantas actividades como participantes. Y entre las críticas a las organizadoras resonaron acusaciones de censura a originarias y disidencias, falta de presencia de las locales para consultas u orientación y de baños públicos.
Desde la ciudad de Santa Fe partieron decenas de colectivos repletos de partidos políticos, sindicales y organizaciones populares, autos o transportes particulares y algunas llegaron a dedo. Fueron niñas adolescentes, jovenes, adultas y adultas mayores de diferentes identidades de género y sexuales. En el caso de Claudia Hoyos, una militante feminista y peronista de hace años que participa de Mujeres por la Paridad, entre otros espacios que buscan luchar contra la desigualdad de género, dijo a UNO Santa Fe sobre el espacio de talleres: "Los talleres fueron muchos y explotaron de personas, a tal punto que varias compañeras, de diferentes regionales, armamos otros talleres para poder hablar y seguir profundizando el debate. El que hicimos fue de Feminismo y sexualidad, sumó muchas compañeras y compañeres de diferentes provincias. El debate giró en cómo nos cuesta hablar de nuestra sexualidad y de aceptarnos en esta sociedad de la imagen, pero también derivó en la problemática del lenguaje inclusivo en las escuelas, ya que muchas de las que estábamos allí éramos docentes".
Por su parte, Victoria Stéfano, activista LGTBIQ+, referente nacional de disidencias sexuales de La Poderosa y del Frente de Géneros de la misma organización en Santa Fe, describió: "Este año decidí no participar de los talleres y disfrutar un poco más de la plaza y toda la oferta que tenía. El segundo día si presencié la asamblea de Feministas del Abya Yala que integran la campaña Somos Plurinacional. Este es mi segundo encuentro y creo que particularmente replanteó todo el contenido político de la historia de estos. Creo que hay un cambio de época dentro de los feminismos donde el viejo corset de la violencia de género comienza a quedar vetusto y empezamos a pensar en las violencias machistas, y reconocer las violencias estructurales que sufrimos todas las subalternidades: niñes, mujeres, negras, originarias, gordas, empobrecidas, villeras, no binaries, en todos nuestros planos de acción y de resistencia".
Leonela Cabral, abogada, relató sobre su experiencia: "Concurrí el sábado al taller de feminismo jurídico, me interesaba muchísimo ya que soy abogada, y sabia que era la primera vez que se realizaba un taller sobre está temática, sobre todo quería ver si todas teníamos los mismos problemas y dudas en cuanto al acceso a la justicia, de la falta de perspectiva de género en facultades que están formando a los efectores de justicia lo que genera que hoy sea tan deficiente la misma, la falta de educación sobre justicia desde niñas en las escuelas. También se habló sobre las medidas de prevención que se aplican cuando se denuncia violencia de genero y/o familiar, que en realidad limitan la libertad de la víctima más que la del denunciado, y que los protocolos no sirven para nada si la justicia sigue siendo misógina y machista. El domingo fui al taller de ecofeminismo, también era la primera que se trataba esta temática. Me interesaba participar ya que es una realidad que me interpela, el saber cómo desde mi activismo feminista, puedo colaborar a la sustentabilidad que hoy esta tan en auge por suerte. Sobre todo quería escuchar experiencias para absorber e implementar hábitos que ayuden a esto. Fue muy productivo, había variedad de testimonios en cuanto a profesiones ( maestras, profesoras, abogadas,periodistas, etc) y vi como la cuestión ambiental atraviesa todas las áreas. Salió también la necesidad de educación ambiental desde la niñez y la falta de leyes para que esto se implemente".
Cabe recordar, que cada taller es un grupo de discusión autogestivo, los intercambios surgen a partir de la historia de cada participante, su condición de clase, su entorno étnico cultural, su identidad sexual y de género, su experiencia de vida entre otras. Funciona de manera horizontal haciendo lugar y respetando las diferentes ideas y opiniones de todas. Y la idea es discutir el temario propuesto para cada taller y elaborar conclusiones. De estos espacios han surgido las bases de diferentes proyectos de ley que buscan terminar con la violencia de género y la discriminación.
"Fue mi primer encuentro (a pesar de mi larga militancia en el feminismo) y la verdad todavía estoy procesando muchas cosas increíbles que me pasaron y nos pasaron. Mucha emoción, muchos discursos emotivos, muchas ganas de encontrarnos y hermanarnos. El encuentro fue una experiencia inigualable, hubo cosas que no estuvieron bien organizadas, aunque no creo que alguien pueda contener ordenada una marea de casi 500 mil personas, de diferentes lugares, culturas, ideas. Me dejó más dudas que certezas, lo cual creo que es lo más positivo dudar siempre nos lleva a seguir investigando y cuestionándolo todo", agregó Claudia. Tanto para Leonela como para Victoria, es su segundo Encuentro.
En relación al reclamo que más resonó este fin de semana, Victoria apunta: "El cambio de nombre del encuentro es el signo de una madurez política, discursiva y transformativa que promete hacer mierda todo lo establecido para parir nuevas lógicas de organización, abortando todas aquellas que ya hace varios años empezaban a denunciar Lohana Berkins, Claudia Korol, entre muchas otras. Para el próximo espero encontrarme con debates que germinalmente comenzaron a aparecer en este, con una Comisión Organizadora que realmente exprese la condensación de los debates que venimos sosteniendo, o como la potencia de las niñas armando su propio taller para hablar de ESI, y por supuesto abrazar los territorios arrasados por la megaminería en San Luis - Territorio Huarpe, con la sanación histórica que va a portar el 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y No Binaries".
Sobre las expectativas para San Luis, Claudia indica: "Ya lo espero con muchas ganas, incluso pensando que vamos a tener una realidad de país distinta, espero que mejor, y vamos a seguir profundizando el cambio que queremos lograr. Estoy convencida de nuestro avance, a pesar que nos falta recorrer un largo camino, y que cada encuentro es un cambio cualitativo. Como dicen las pibas ya estamos “re manijas” para seguir empoderadas unidas y sororas hacia una sociedad donde la igualdad y el respeto por las mujeres y disidencias sea nuestro baluarte".
"Este encuentro fue muy grato, lo pude disfrutar mucho más tranquila que el anterior, porque ya sabia como era la manera en que se llevaban a cabo. Tenía mucha ansiedad días previos, ya que dado la realidad social y económica del país, y antecedentes anteriores se corrían rumores en cuánto a si podía llegar a haber represión y/o incidentes. Pero una vez que estuve ahí, mi sensaciones se transformaron en alegría y orgullo de ver tantas mujeres y disidencias ahí, todas con historias tan distintas encima. Y parecía que nos conocíamos todas y que estábamos en una gran comunidad de sororidad y en que estando todas juntas a nadie le iba a pasar nada. Fueron 3 días llenos de cantos, rugidos y llantos de rabia pero con la esperanza de que esta manada es tan fuerte que de a poco estamos cambiando las situaciones que nos oprimen y violentan, y tumbando el patriarcado. Del próximo encuentro espero que se deje ya de la lado la disputa acerca del nombre, somos plurinacional y abarcamos todxs las disidencias, de lxs que lo habitamos y construimos a lo largo de la historia, el enemigo es otro y se llama patriarcado. También espero como cada año que seamos más, que demostremos que a pesar de todo somos una fuerza que no se apaga, y sobre todo que si somos más es porque nuestro lema de ni una menos se está cumpliendo", finalizó Leonela.