El presidente Mauricio Macri anunció este lunes en Campo de Mayo una reforma del Sistema de Defensa Nacional que apunta a que las fuerzas armadas colaboren con la seguridad interior, asistan a los ciudadanos ante catástrofes y trabajen en forma conjunta, entre otros objetivos.

Las repercusiones no tardaron en llegar y una de las posiciones más notables fue la de las Abuelas de Plaza de Mayo que a través de Twitter mostraron su rechazo al proyecto de Cambiemos "que pretende que las #FFAA colaboren con la seguridad interna".

Asimismo, distintos políticos santafesinos de la oposición mostraron su desconfianza sobre la puesta en marcha de la reforma del Sistema de Defensa Nacional, y se manifestaron en contra públicamente.

El diputado santafesino Agustín Rossi apuntó: "Desde 1983 es una política de Estado en nuestro país separar la Defensa Nacional de la Seguridad Interior. Involucrar a las FFAA en asuntos de narcotráfico es ilegal. En países como México, Colombia, Brasil fracasó y se revé esa decisión", entre un hilo de comentarios y argumentos en contra que expresó en las redes sociales.

La diputada nacional Alejandra Rodenas por su parte argumentó: "La división entre Seguridad Interior y Defensa (ambas reguladas por leyes sancionadas luego del retorno de la democracia)ha sido un puntal en la consolidación de la democracia y la defensa de los derechos humanos luego de un período marcado por sucesivas interrupciones institucionales".

La izquierda también se hizo eco del anuncio presidencial. La diputada porteña Myriam Bregman cuestionó la "reinserción de las fuerzas armadas en las tareas de seguridad", y añadió que "el próximo paso" es "construir a los que enfrenten como "enemigos"".

Por su parte Felipe Solá advirtió: "Meter a las fuerzas armadas en seguridad interior empeoró el problema en todo el mundo. El narcotráfico se combate en red con los adictos en recuperación, con sus familias, con las madres que denuncian dónde se vende drogas y con una policía especializada, profesional y bajo control civil".