Matías Messi, hermano mayor del crack de la selección nacional y del Barcelona, fue condenado a dos años y seis meses de prisión condicional por portación ilegítima de arma de fuego, al ser ratificado el acuerdo abreviado al que arribaron sus defensores y la Fiscalía.

Por lo tanto, no irá a la cárcel, pero deberá cumplir con reglas estrictas como, por ejemplo, fijar residencia estable que no podrá variar sin dar aviso a la Secretaria de Control y Asistencia Pos Penitenciaria, someterse a tratamiento psicológico y cumplir con tareas comunitarias.

En ese sentido, por disposición judicial Matías Messi deberá destinar ocho horas mensuales a la escuelita de fútbol "Los leones", de Perú 2173.

En la misma resolución también se mencionan órdenes más de rigor para este tipo de casos como la de evitar el consumo de alcohol, drogas y protagonizar hechos delictivos.

La resolución salió de un acuerdo abreviado al que arribaron los abogados de Messi y la Fiscalía, encargada de la acusación, y que fue ratificado en la breve audiencia celebrada esta mañana en el Centro de Justicia Penal.

De esa forma se cerró el capítulo judicial del hecho que Matías Messi protagonizó el pasado 31 de noviembre. Ese día navegaba en su lancha a alta velocidad por el Paraná y a la altura de Fighiera chocó contra un banco de arena.

Como consecuencia del golpe, sufrió heridas en la cara, pero pudo acercase hasta la orilla para pedir ayuda. Mientras era atendido en un centro médico, la policía tomó conocimiento de lo ocurrido e inspeccionó la embarcación. Así se halló una pistola 9 milímetros que Messi no pudo acreditar como suya.

Cuando esta mañana le dieron la oportunidad de pronunciar unas palabras antes de que quede firme la resolución judicial, Messi dijo que el arma no era suya.