La vicepresidenta Gabriela Michetti consideró que "el aborto está muy ligado a una sociedad que piensa solo en el deseo particular y en su propio ombligo".

En medio de las diferencias que hay dentro del oficialismo sobre este proyecto, la titular del Senado cuestionó la iniciativa al considerar que "ningún ser humano puede decidir sobre la vida de otro".

Michetti, que siempre se pronunció en contra de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, opinó que "el Estado debe proteger a todo ser humano concebido, en la tercera edad o en la etapa de embrión".

"Eliminar a una persona ya concebida y no dejarla vivir... frente a ocho o nueve meses de embarazo... La verdad, no me parece. Digo, hay personas que viven cosas muchísimo más dramáticas y no las pueden solucionar y se las tienen que bancar. No sé, qué sé yo. Para mí la vida es el derecho más importante de todos", explicó durante una entrevista con el diario La Nación.

La vicepresidenta sostuvo que "era ridículo" no expresar su postura frente al asunto por ser la titular de la Cámara baja, donde se tratará la medida, ya que ella ya la ha "dicho mil veces" en anteriores ocasiones.

"No tenía ninguna intención de militar el tema. Pero me sentí políticamente obligada a equilibrar los tantos. El error entre comillas fue haber hecho una foto de Cambiemos de los que estaban a favor del proyecto. Ahí se obligó a la coalición a hacer otra foto que dijera: Acá tenemos las dos posturas ", aclaró.

En este sentido, la funcionaria explicó que "se había generado mucha bronca en una enorme parte de nuestro electorado" porque el propio presidente Mauricio Macri había dicho que estaba "a favor de la vida".

Además, Michetti aseguró que tiene "neutralidad absoluta" en su rol al frente del Senado y defendió su decisión de mandar el proyecto para la legalización del aborto a diferentes comisiones: "Podría haber hecho más giros para trabar el tema y lo que hice fue lo mismo que Diputados", remarcó.

Finalmente, la vicepresidenta ratificó que para ella un embrión debe considerase vida ya que es "un ser humano en su primera etapa" y que ella tampoco "hubiera permitido" el aborto de embarazos que surgieron a partir de una violación, algo que actualmente está legalizado en la Argentina.

"Entiendo el drama que significa, pero hay tantos dramas en la vida que uno no puede solucionar que no me parece que porque exista ese drama, digamos que a uno se le terminó la vida. O sea, podés dar en adopción el bebé y no te pasa nada", agregó.

No obstante, Michetti consideró que "hay que despenalizar a la mujer" que interrumpe su embarazo y que hoy es castigada por la ley si lo hace.

Repercusiones

Los dichos de la Vicepresidenta recibieron fuertes críticas de parte de organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres. "Para Michetti una mujer violada debería continuar el embarazo, tener el bebé, darlo en adopción e ir al psicólogo. Es inabordable lo mal que está planteado todo. Lo de ella no es ni religioso, ni salvar dos vidas, es solo crueldad y falta absoluta de empatía.", dijo a través de las redes sociales la economista y escritora Mercedes d'Alessandro.

En esta línea también opinó la abogada Sabrina Cantabria: "Forzar a la maternidad a niñas, adolescentes y mujeres sobrevivientes de violencia Sexual es tortura. La vicepresidenta Michetti quizás no lo sabe, pero los organismos internacionales de DDHH lo sostienen hace tiempo".

Por su parte, expresó la diputada nacional Lucila De Ponti: "Para que Gabriela Michetti deje bien clarito lo que piensa, obligar a las mujeres a ser madres aun violadas. Lo consecuente en el plano legislativo sería que presenten un proyecto derogando el artículo 86 de Código Penal así volvemos 100 años para atrás".

La actriz Griselda Siciliani por su parte se mostró horroizada: "Señora Michetti: deje de hacer papelones por favor... Nunca estuvo a la altura, inténtelo una vez, ¡¡¡tiene la oportunidad!!!".