PANDEMIA

¿Por qué fracasan las estrategias para frenar los contagios de coronavirus?

El sociólogo Daniel Feierstein ensaya una respuesta a la pregunta que desvela a los políticos y científicos que definen qué hacer para contener la aceleración de casos positivos de Covid-19.

Miércoles 02 de Septiembre de 2020

La aceleración de contagios de coronavirus que se registró en el país, a pesar de las medidas restrictivas impuestas por el gobierno, plantean un interrogante que procuró ser respondido tanto desde la medicina como de la economía, aunque, según el investigador del Conicet Daniel Feierstein, en realidad las claves para llegar al meollo del problema y dar con su solución las tiene la sociología.

En un hilo de Twitter, Feierstein, doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, planteó “¿Por qué fracasan las estrategias para frenar los contagios en Argentina?”, la pregunta del millón que desvela a políticos y científicos y que el diario británico The Telegraph a la falta de apego a las reglas de los argentinos.

En principio, propone atender a los análisis que hacen de la evolución de la pandemia los ministro de salud de la Nación, Ginés González García, y de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, quienes, más allá de sus diferencias metodológicas y más allá de la grieta, coinciden en que la cuarentena, la más larga del mundo, agotó a la gente y, más allá de las recomendaciones gubernamentales, no la cumple.

Que el aislamiento fue más allá que en ningún otro lugar del planeta es un hecho y que la gente, a pesar de las advertencias de los sanitaristas, hacen caso omiso de las medidas de prevención, también. En lo que Feierstein no está de acuerdo es los motivos que llevan a los argentinos a hacer todo lo que les dicen que no deben hacer para controlar la propagación del Covid-19.

coronavirus 02 .jpg

El sociólogo recuerda que antes comenzar la cuarentena señaló que “el principal desafío para las ciencias sociales en pandemia era cómo enfrentar la negación y la proyección”. Y advierte que seis meses más tarde se sigue “pensando que los médicos pueden pronosticar comportamientos sociales y decidir las acciones políticas a partir de ello (como si nos hubiesen encargado a los sociólogos tratar de elaborar la vacuna)”.

A continuación las principales hipótesis que plantea Feirsetein al criticar la perspectiva a partir de la que el gobierno enfrentó la pandemia de coronavirus:

1- El cansancio: “El razonamiento es el siguiente: la gente no se banca más la cuarentena y la incumple igual. Por lo tanto, lo que debemos hacer para contener la ola de contagios es autorizar lo que de hecho ya se hace pero solicitando que se cuide y apelando a la "responsabilidad ciudadana"·

“La premisa no es del todo incorrecta. La vuelta a fase 1 en julio demostró (siguiendo la curva de contagios) que efectivamente muchos no la cumplieron y que insistir por el camino de la prohibición no permitiría resultados positivos sin una inviable e inadmisible represión”.

2- La economía: “Sin querer ponerme muy técnico, podríamos decir que lo que suponen los médicos sobre el comportamiento social en pandemia es lo que Weber llama "acción racional con arreglo a fines": que calculan que el riesgo de contagiarse es preferible al de quedarse sin otras actividades”.

“Aunque eso podría sonar plausible (no sensato) para quien necesita trabajar porque podría verse sometido al hambre o a la pérdida de bienes, en modo alguno explica el caso de quien sale a tomar una birra, hace el asadito con los amigos o visita a la tía, foco de los contagios”

3- Mecanismo de defensa: “El problema de fondo no es ese sino que la población en una catástrofe NO actúa según esa racionalidad ajustada a fines sino que se ve atravesada por acciones afectivas (tercer tipo en Weber) vinculadas a mecanismos de defensa psíquica como la negación y la proyección”.

“El principal desafío para las ciencias sociales en pandemia era cómo enfrentar la negación y la proyección”.

coronavirus 03.jpg

4- Ratificar la negación: “Al cambiar la hipótesis de explicación del comportamiento, podemos entonces aventurar por qué lo que se hace sale mal. Para alguien en estado de negación, decirle que vamos mejor, que abrimos actividades y que no habrá colapso es el mejor modo de lograr que ratifiquen la negación.

5- Reacción anticuarentena: “Ante la catástrofe, lo más regular q se puede encontrar es precisamente que la acción humana en esos casos tiende a la negación y a la proyección. Nadie quiere aceptar la posibilidad de su muerte o la de sus seres queridos. Eso explica también el odio en las respuestas anticuarentena”

6- La disyuntiva política: “Los dirigentes políticos se encuentran así en un dilema: deben decirle a la población lo que no quiere escuchar y se arriesgan a ser el foco de odio y proyección, con lo que implica en pérdida de imagen y votos, ya que puede tener su costo político”.

Embed

“Nada aporta suponer mala intención. No creo que nadie quiera que mueran argentinos”, señala el sociólogo, autor de “La discriminación en la Argentina: diagnóstico y propuestas”, y añadió: “No sirve echarle la culpa a un político, al otro o a la población. Simplemente no estamos comprendiendo lo que pasa, cuanto menos a nivel de los comportamientos sociales”.

Finalmente, se preguntó “¿por qué bajó el pico en Italia o España?”, y señaló: “Roberto Etchenique lo identificó con precisión: por la "inmunidad de cagazo". El miedo de la gente pudo vencer al mecanismo de negación. Pero eso tampoco es permanente ni automático y los rebrotes lo demuestran. La negación es persistente”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario