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Sigue el repudio al sistema de denuncias del Arzobispado en Santa Fe

Desde la ONG Iglesias Sin Abusos lanzaron un comunicado en el que rechazan las acciones del Arzobispado y cuentan diferentes experiencias: "vulneran en su máxima expresión a las víctimas de abusos", advierten.

Viernes 24 de Julio de 2020

A principios de julio el Arzobispado de Santa Fe dio a conocer la implementación de un "sistema" para presentar informes sobre "sospechas fundadas y/o denuncias sobre casos de abuso sexual contra menores y adultos vulnerables, por parte de clérigos y consagrados, y del encubrimiento de los mismos". En una entrevista que realizó UNO Santa Fe con los responsables de recibir las denuncias confesaron que no están capacitados para recibir a víctimas de abuso, entre varias declaraciones polémicas en relación a consultas por las respuestas que han recibido víctimas de abusos en la iglesia santafesina.

La ONG Iglesias Sin Abusos publicó un comunicado de repudio al "sistema" del Arzobispado por "atentar contra las víctimas de abuso sexual en el ámbito eclesiástico y protege a las y los abusadores". El documento llega luego de un comunicado de otra organización, la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico de Argentina, que también se encarga de la contención y acompañamiento de víctimas que también rechazaron los dichos y los hechos.

El comunicado de Iglesias Sin Abusos:

Repudiamos el nuevo sistema para presentar informes sobre sospechas fundadas y/o denuncias sobre casos de abuso sexual dentro del ámbito eclesiástico, presentado por el Arzobispado de Santa Fe a principios de mes. Este se encuentra a cargo de Javier González Grenón, vicario episcopal para Asuntos Jurídicos del Arzobispado, y de dos mujeres que manifestaron carecer totalmente de capacitación para recibir denuncias.

Lo que hacen es recibir las denuncias “para tener conocimiento de lo que ocurre en las instituciones eclesiásticas” pero no las informan a la justicia. Una vez que obtienen un informe detallado del abuso, le piden a la víctima su firma con el número de DNI, su teléfono celular, su domicilio y correo electrónico, dejándola totalmente vulnerable y expuesta. Además, no le entregan ninguna copia del informe.

Según González Grenón “todos los informes deben elevarse al obispo, para que comience una investigación preliminar y así evaluar la verosimilitud de los hechos”. Y sólo dependiendo el caso (edad, gravedad) se eleva o no al Vaticano. La pena más grave que contempla este sistema es la exclusión del estado clerical y la suspensión de las funciones del abusador.

Este nuevo sistema para recibir denuncias de abuso sexual dentro del ámbito eclesiástico fue anunciado el 5 de julio por los arzobispos de Santa Fé, Sergio Fenoy, y Rosario, Eduardo Eliseo Martín, por medio de una conferencia de prensa, que se realizó en un salón donde cuelga un retrato de Monseñor Storni, quien murió antes de enfrentar un juicio oral por un abuso sexual gravemente ultrajante.

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Este mes el Arzobispado recibió una denuncia que nunca informó al poder judicial. Javier González Grenón alegó que “eso es responsabilidad de la víctima” en diálogo con el diario UNO Santa Fe. El vicario había estado a cargo de una investigación canónica iniciada en 1996 a Luis Alberto Brizzio luego de la denuncia de un hombre que fue abusado por él a los 16 años mientras cumplía funciones en una parroquia de Gálvez, un pueblito ubicado a 80 kilómetros de la capital provincial. El caso se elevó a la Santa Sede pero fue cerrado abruptamente, porque al momento de los hechos el denunciante “era mayor de edad”: según el derecho canónico, a partir de los 16 se es mayor de edad. Al ser consultado por este caso por UNO Santa Fé, González Grenón, quien está a cargo del aparato burocrático para denunciar abusos sexuales, respondió que era “problema de él” si la causa había prescripto.

Este sistema fue pensado para que las denuncias queden dentro del ámbito eclesiástico y así encubrir a clérigos y consagrados. Un caso claro de esto es el del cura Néstor Monzón, de Reconquista. Cuando la mamá de una de las víctimas, de tres años, hizo la denuncia penal, inmediatamente la asesora legal del obispado, Gabriela Contepomi, avisó por teléfono a Monzón que descartara cualquier prueba porque estaba siendo investigado. Es por ello que no creemos que la iglesia tenga intenciones de ayudar realmente a las víctimas de abusos a conseguir justicia.

En este sentido, repudiamos al Arzobispado de Santa Fe por atribuirse una facultad del Estado como lo es tomar una denuncia, vulnerar en su máxima expresión a las víctimas de abusos, quienes al brindar sus datos íntimos y personales quedan totalmente expuestos y no informar sus casos a la justicia, encubriendo a los abusadores. Queremos que la sociedad sepa que no existe otro lugar para denunciar que no sea el Poder Judicial y sus fiscalías o el Ministerio Público de la Acusación.

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