El País
Sábado 23 de Septiembre de 2017

Son más de 400 los inscriptos en el primer registro oficial de personas que buscan conocer su identidad biológica

Se trata, en su mayoría, de personas que fueron robadas al nacer, pero cuyos casos no se enmarcan en el terrorismo de Estado. El fin de la base de datos es tratar de cuantificar esta problemática que permitirá avanzar luego en la creación de un banco genético especial.

Se espera que sean muchos más los incorporados en este registro estadístico que comenzó a confeccionarse en el ámbito de la Secretaria de Derechos Humanos, porque el Banco Nacional de Datos Genéticos acumula más de 9.000 negativos, es decir, personas que aun habiendo nacido en el período 1975-1983, no tienen vínculo con víctimas de la última dictadura.

Por otro lado, las organizaciones que trabajan con la temática calculan que son unas tres millones las personas que están buscando saber quiénes son o dónde está aquel hijo o hija que tuvieron y fue dado por muerto, robado o cedido en un momento de desesperación o bajo presiones.

A la confección de esta base de datos, que también incluye a esas madres, está abocada la Red de Trabajo sobre Identidad Biológica (RETIB) de la Secretaría de Derechos Humanos que fue creada a fines de junio. "Detectamos que había un universo muy grande de personas que buscan su identidad, que es un derecho humano. Nosotros queremos cuantificarlas y para eso estamos armando un registro", dijo recientemente el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj en declaraciones periodísticas.

Esta medida se adoptó a partir del reclamo de víctimas individuales, grupos y ONGs que junto a funcionarios del área conformaron una mesa de trabajo de 13 integrantes que se reúnen periódicamente. Y si bien celebran la creación de este espacio y reconocen que "es la primera vez que se visualiza específicamente en el Estado la problemática", las organizaciones reclaman mayor celeridad en las entrevistas previas para la incorporación a la base de datos así como la realización de perfiles de ADN gratuitos hasta tanto se cree un banco especial.

También piden una mayor difusión que permita aumentar el número de inscriptos y el inicio de una investigación histórica para cada uno de los casos a partir de documentación existente en las distintas dependencias del Estado. Una de las víctimas que integran esa mesa es Clara Lis, quien de bebé fue vendida a su madre de crianza por una partera hoy condenada a siete años de prisión.

"Yo nací en 1978 y cuando supe que no era hija de quienes me criaron, fui a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) con la expectativa de que me diera positivo y con la contradicción de que eso iría de la mano con una historia muy dolorosa", dijo Lis a Télam.

Dado que la Comisión sólo trabaja en la restitución de identidad biológica para aquellos niños apropiados durante la dictadura, Lis considera que "el Estado tiene una deuda con nosotros". Como "la primera reparación para una persona es tener un lugar donde buscar", para ella el Registro debe evolucionar rápidamente a una verdadera "unidad de investigación".

"Hoy esa gente que va a la entrevista debería irse ya habiendo sido recepcionado su perfil genético y el Estado tendría que disponer ya un convenio temporario con un laboratorio para esas muestras, garantizando su resguardo y confiabilidad", agregó. Y si se ha enfocado tanto en esta lucha, es porque quiere que ella y todas las víctimas argentinas del tráfico de bebés dejen de sentirse "eslabones únicos", que sólo consiguen tener un vínculo de sangre cuando traen al mundo a sus propios hijos.

"En la cotidianeidad, esto se refleja en no poder contestar cuando, por ejemplo, el médico te pregunta si tenés antecedentes de diabetes o un taxista te consulta cuál es tu ascendencia, porque sos igual a una prima de él que vive en Misiones", dijo.


Para María Gracia Iglesias, la psicóloga que coordina el grupo de Facebook "Hermanas y Madres del Alma", que reúne a personas a las que se les suprimió la identidad, lo prioritario ahora es la preservación de los archivos y conseguir que más gente se acerque, sobre todo las madres que fueron separadas de sus hijos al nacer.

"Las Abuelas ya tenían con quien contrastar porque las familias de desaparecidos habían denunciado la sustracción de menores, pero acá tenemos un montón de jóvenes buscadores pero casi no tenemos madres", dijo Iglesias.

Gisela, quien integra la mesa de trabajo por la ONG Búsquedas de Verdades Infinitas y se define a sí misma como "hija del tráfico", consideró que la creación de la Red implica que "por primera vez al Estado le interesa nuestra situación", aunque advirtió que "se debería trabajar más rápido por una cuestión humanitaria" y reclamó conocer "cuándo empezamos con una segunda etapa (de entrecruzamiento de datos y ADN gratuitos)".

Las personas que están buscando su identidad biológica o hayan sido separados de sus hijos al nacer por diferentes motivos, pueden solicitar una entrevista a identidadbiologica@jus.gov.ar.