Momentos de mucha tensión se vivieron este mediodía en un barrio de la ciudad de San Miguel de Tucumán cuando un grupo de aproximadamente 50 personas detuvo a un coche de la Línea 19 del transporte público, hizo descender a todos los pasajeros y le exigió al chofer que desviara su trayectoria para seguir un cortejo fúnebre.

El hecho se registró en la intersección de las calles Larrea y Marina Alfaro, cuando el grupo de personas interrumpió el paso del coche y no solo exigió al chofer que los llevara al cementerio local, sino que además le pidieron que pasara a buscar a otros familiares y que los trajera de vuelta a cada uno de ellos a sus domicilios.

Por su parte, el conductor -a quien amenazaron con quitarles las llaves del coche en caso de no acceder al pedido- resistió los reclamos sabiendo que había presionado el botón de pánico.

Ante la llegada de la policía, la gente se dispersó y debió conseguir otro tipo de transporte para llegar hasta el cementerio.