El País
Domingo 19 de Noviembre de 2017

Vila: "Mientras hay medios en crisis, apostamos a crecer"

Daniel Vila es el director del Grupo América y desde hace 20 años presidente del diario La Capital.

"Mientras muchos medios están en crisis, La Capital está sana, sumando plataformas y pensando en adquirir nuevos medios. Apostamos a crecer". Con este concepto, Daniel Vila, director del Grupo América y presidente del Directorio de La Capital resumió el momento que atraviesa el multimedios que conduce ante una compleja coyuntura nacional para el sector. En una extensa entrevista en medio de los festejos por el 150º aniversario del Decano, Vila anticipó que antes de mediados de 2018 el grupo tendrá operativo un canal audiovisual en Rosario, más contenidos y más trabajo.

También describió cómo será la "convergencia en convivencia" entre el formato papel y el digital, y la posibilidad de sumar radios al grupo América que pertenecieron al grupo Indalo.

Y opinó de la relación de los medios con el poder, el reparto de la pauta oficial en el anterior gobierno y el actual, la situación de privilegio del Grupo Clarín con el macrismo, el rumbo de la gestión de Cambiemos, las reformas que necesita el país, el fin del Fútbol para Todos y el escándalo por el capítulo local a raíz del pago de coimas por los derechos del fútbol.

En primer lugar destacó que los festejos por el siglo y medio del Decano de la Prensa Argentina "fueron apropiados por los rosarinos. El festejo es de la ciudad porque el diario es de la ciudad. Y en lo personal lo he vivido como un momento de enorme emoción, de orgullo. Que me haya tocado a mi presidir el diario durante 20 años y estar al frente de la editorial en este momento me da mucha satisfacción".

—En estos 20 años de presidir el diario, la editorial pasó por distintas etapas, algunas de crisis que incluyó incluso un concurso de acreedores. ¿Cómo está hoy el multimedios?

—El multimedios está muy sano, está en crecimiento. Gracias a Dios ha resuelto en el tiempo todos los problemas financieros que tenía. Estamos ahora buscando nuevas alternativas para seguir creciendo, mientras muchos medios están en crisis, con empresarios que huyen o son investigados por la Justicia.

—Esta semana usted dijo que uno de los principales valores del diario era su relevancia, el impacto de su producción de contenidos en la opinión pública. ¿Cómo se hace para sostener esa cualidad y potenciarla?

—Es un valor que tiene el diario desde hace 150 años, su capacidad de influir positivamente en la ciudad. Depende qué tipo de periodismo haga uno. Si mañana La Capital se transforma en un medio que hace periodismo militante perderá su relevancia, credibilidad y prestigio.

—A propósito del periodismo militante que usted cuestiona, ¿cómo ve la evolución de la tan mentada grieta o brecha en el país?

—La veo vigente y cada día parece que las posiciones son más antagónicas y eso es muy malo para el país, y particularmente negativo para el periodismo, que se construye sobre la credibilidad. Cuesta sostenerse ante posiciones tan fanatizadas. El periodismo debe ayudar a achicar esa brecha siendo plural y escuchando a todos, a los otros.

"Si mañana La Capital se transforma en un medio que hace periodismo militante, perderá su relevancia, credibilidad y prestigio"

—¿Cómo se maneja usted con la línea editorial de sus medios?

—Yo tengo una relación de mucha cercanía, de mucho diálogo con los periodistas que forman parte de nuestro grupo, particularmente los nacionales. Creo que es importante que quien tiene la responsabilidad de conducir explique cuál es el pensamiento, escuche a todos y juntos construyamos una línea editorial. No creo en el libertinaje, si en la libertad dentro de un espacio. Si mañana un periodista me viene a discutir su libertad de expresión señalando que para él lo mejor que le puede pasar al país es un golpe de Estado, por poner un ejemplo burdo, no hay margen para negociar.

—En la fiesta con el personal usted destacó que frente a un escenario de medios en crisis, La Capital está en plena expansión de plataformas y contenidos. ¿Qué es lo que se viene?

—Se viene una etapa de crecimiento del grupo en general y de Rosario en particular. Una etapa de desarrollo de los contenidos audiovisuales en formato digital. Vamos a tener nuevos medios y más trabajo.

—¿Cuándo calcula usted que la señal televisiva de aire en Rosario estará activa?

—Calculo que pronto, tal vez antes de mediados del año que viene.

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Vila destacó que a Macri lo ve bien, pero admitió que en algunos temas
Vila destacó que a Macri lo ve bien, pero admitió que en algunos temas "hace una especulación que no es buena para el país".

—¿Cómo ve la situación de los medios en tiempos de predominio de los formatos digitales?

—Es un escenario difícil en el mundo. Todo cambio siempre implica una crisis. La irrupción de la era digital en los medios genera un cambio. Lo importante es saber entender las transformaciones y adaptarse. También creo que es una enorme oportunidad, como en el caso del diario que al tener una plataforma digital nos permite llegar a mayores audiencias, no sólo de Rosario obviamente. Esa es una buena noticia. Por eso creo que lejos de pensar que la era digital es una amenaza, la veo como una enorme oportunidad.

—¿Cómo imagina esa convergencia entre lo analógico y lo digital, entre el papel y el formato web?

—Es un tema que nadie lo tiene claro, son todas opiniones e incluso en países donde los medios están más desarrollados que en la Argentina tampoco tienen las respuestas. Hasta acá lo que se ha dado es que no habido momentos de shock, esa convergencia se está dando de manera paulatina, es una convergencia en convivencia. No creo que haya una irrupción violenta del formato digital, sino más bien de manera progresiva. Dependerá igual de cada ciudad, de cada plaza, de cada medio. El papel va a vivir un tiempo más, cuánto no lo sé. Sí es cierto que hay una generación entera que no ha tenido un diario de papel en la mano y es poco probable que cambie sus hábitos de lectura. Hoy esa generación vive con las plataformas móviles. También hay un dato que no es menor: el impacto ecológico de la producción de diario papel y la tala de bosques que hay que atender, sobre todo en un mundo donde la ecología tiene tanta trascendencia.

—Actualmente hay en el país muchos medios en crisis ¿Cree que son viables? ¿Qué importancia le asigna a la pauta oficial, que en la década anterior fue el principal sostén de muchos de ellos?

—Muchos dicen a mi el gobierno no me da pauta oficial, esa terminología no la entiendo. Creo que el Estado debe hacer como el sector privado, tiene que invertir en pauta, no gastar en pauta. Y la inversión cuando está bien hecha tiene que ver con la penetración de ese medio, con las audiencias que alcanza. Por otro lado el Estado tiene también la obligación constitucional de publicar los actos de gobierno. Creo que en la década pasada se hizo un abuso, se usó la pauta oficial y como consecuencia de ese abuso aparecieron medios que no eran genuinamente viables y al desaparecer esa presencia del Estado, arbitraria en algunos casos, se quedaron sin futuro.

—¿Al Grupo América le interesa alguno de esos medios en crisis, por ejemplo los medios del grupo Indalo?

—Hay medios y medios, uno no puede generalizar. Por ejemplo los medios de Spolzky eran inviables y lo siguen siendo, no tienen historia ni público. Hay otros que han sido importantes y todavía lo son, como la mayoría de los medios del grupo Indalo, y habrá que analizar caso por caso cuál puede incorporarse a nuestro grupo y ser útil.

—¿Van a hacer gestiones con Cristóbal López, con el Enacom para avanzar en esa línea?

—Allí primero tiene que intervenir el juez del concurso que está hoy administrando esa situación. Creo que en ese sentido los antiguos propietarios no tienen mucho para opinar. Es importante escuchar a los acreedores, entre ellos la Afip y después, si se logra un acuerdo con todos ellos deben hacerse las gestiones ante el Enacom.

—¿Está en su horizonte invertir para sumar a los medios del grupo Indalo?

—Sí sí, lo he dicho expresamente que algunos medios de ese grupo nos interesan. Hay que mirar la situación de cada uno, una auditoría para saber en qué situación están realmente, tampoco se puede uno meter en algo que después termine siendo un dolor de cabeza.

—Si eso se concreta, ¿qué dimensión puede llegar a tener el Grupo América?

—Hoy el Grupo América está muy lejos del primero que es Clarín, pero somos el segundo conglomerado de medios del país. Y en eso al grupo le falta una presencia, sobre todo en radios FM.

"Kirchner fue un líder que tuvo un gran momento económico para crecer, pero perdimos la posibilidad y nos convertimos en un país populista"

—¿Qué opinión tiene del reparto de la pauta oficial del gobierno actual? ¿Favorece al Grupo Clarín como dicen algunos?

—El caso de la pauta es lo menos relevante. El gobierno le ha concedido al Grupo Clarín cosas mucho más importantes que la pauta, como el espectro radioeléctrico en condiciones muy ventajosas, mucho más que a las telefónicas. Está claro que cada gobierno tiene sus preferencias y éste las tiene con Clarín, uno lo nota también en cómo se brinda la información privilegiada antes que a los demás, los medios vivimos de eso y se nota un trato distinto.

—¿Cómo ve al gobierno de Macri?

—Lo veo mucho mejor que cuando arrancó en algunos temas, como que aprendió rápidamente. En otros creo que le falta y en otros hace una especulación que no es beneficiosa para el país. En ese sentido considero que no es bueno que el país no tenga un sistema de equilibrio democrático, no es bueno que la oposición no logre juntar fuerza para ejercer su rol de contralor y de armar una alternativa.

—Muchos decían que si al gobierno de Macri le iba bien en las elecciones llegarían las inversiones. ¿Están llegando o se están demorando?

—Afuera hay una enorme e increíble expectativa por la Argentina. Ven en Macri un presidente en el que se puede confiar en materia de inversiones, que es predecible. Pero la realidad es que todavía está costando que lleguen, no sabemos si es porque hay todavía tareas pendientes, como su reforma impositiva y laboral.

—Sobre la reforma laboral del gobierno, parte del movimiento obrero la considera un ajuste que avanzará sobre derechos adquiridos de los trabajadores. ¿Usted cree que hace falta avanzar en una reforma laboral?

—Si no hay reforma laboral, el país es imposible que crezca. Es una cuestión de competitividad. El costo argentino, no estoy hablando si el salario es alto o bajo, sino el costo incluida la carga impositiva, es altísimo y hace que pierda competitividad. Hay muchos inversores que están mirando eso justamente. Por ejemplo, Viacom hizo una inversión muy grande el año pasado cuando compró Telefé y sus canales repetidores en el interior, con la expectativa de armar una cadena productora de contenidos para Latinoamérica. Se encontró con que después de haber invertido más de 300 millones de dólares era imposible crear esa productora de contenidos en castellano por las limitaciones que le imponía la legislación laboral. Le resultaba muchísimo más caro producir en la Argentina que en otro país del continente.

—¿Cómo se hace para compatibilizar el interés empresario por la rentabilidad y los derechos de los trabajadores a no precarizar sus condiciones de trabajo en una reforma?

—Se puede, de hecho la mayoría de los países tienen sus esquemas. En la Argentina parece un tema tabú que nunca hay que tocarlo, parece que si uno habla de la necesidad de la reforma laboral está atacando los derechos de los trabajadores y no es así. La verdad es que con el actual sistema laboral cada vez hay menos trabajo formal, no más. Si no somos competitivos cada día va a haber menos trabajo. Todos vamos a tener que ceder en esa negociación, los empresarios, los trabajadores, el Estado.

—¿Qué balance hace del gobierno anterior?

—Creo que fue una enorme pérdida de oportunidades, como tantas veces nos ha pasado a los argentinos. Somos un país inmaduro, adolescente. Néstor Kirchner fue un líder que tuvo un momento económico bárbaro para la Argentina tras la crisis casi terminal de 2001, con vacas gordas. Pese a tener un líder con bonanza económica, perdimos la oportunidad y nos convertimos en un país populista, que en vez de generar una distribución de la riqueza lo que hizo fue dilapidarla, y gran parte de esa riqueza se la llevó.

—Respecto a eso de llevarse la plata, el kirchnerismo denuncia que hay una persecución judicial en su contra...

—Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, con lo cual hay que esperar que la Justicia se expida. Pero también hay hechos que nunca habíamos visto y esta vez los vimos por televisión, como los bolsos de López, el manejo de dinero en La Rosadita. Más allá de esa presunción de inocencia hay una condena social que tiene el gobierno anterior por hechos que se han visto.

—¿Cómo ve a la ciudad de Rosario, donde el diario y el multimedios tienen una penetración tan fuerte?

—Hace 20 años que vengo seguido; por ahí los rosarinos no se dan cuenta pero el cambio que ha tenido la ciudad, el crecimiento que ha tenido fue importante. Hoy Rosario es una ciudad hermosa, con una gran vida social, nocturna, pujante. Hay ciudades que tienen destino y van a crecer rápido en la Argentina y hay otras que les va a costar un poco más. Rosario está claramente en el primer grupo por su ubicación geográfica, por la idiosincrasia del rosarino que es muy trabajador, esforzado. Veo una Rosario pujante.

—Cuando se habló tanto en los medios de Rosario como ciudad narco y emblema de la inseguridad y la violencia, ¿qué le generó?

—Evidentemente había narcotráfico radicado en Rosario pero no solamente en Rosario sino en todo el país. Yo voy seguido a Mendoza y no está mucho mejor que Rosario. No somos ya un país de tránsito sino de producción y consumo de drogas.