Opinión
Sábado 04 de Noviembre de 2017

El Sabalero falló en lo mejor que venía haciendo

Colón había sufrido tres goles en siete partidos, pero San Martín de San Juan le marcó la misma cantidad en 90' y desnudó falencias defensivas que hasta aquí no se habían sido tan expuestas.

En las siete fechas que llevaba jugadas Colón todos coincidían en lo que lo más destacado era la solidez defensiva ya que apenas le habían anotado tres tantos, el único que tenía menos goles en contra era precisamente Boca líder del torneo con puntaje ideal.

Por ello se resaltaba el funcionamiento defensivo amparado en la buena dupla de marcadores centrales que conforman Germán Conti y Guillermo Ortiz, más el aporte de Gustavo Toledo y Clemente Rodríguez a lo que habría que sumarle la sobriedad de Alexander Domínguez.

Sin embargo, todo eso se derrumbó en el cotejo ante San Martín de San Juan, en donde se cometieron todo tipo de errores, como por ejemplo la inocente mano de Toledo que le posibilitó al Verdinegro llegar al empate mediante la ejecución de Luis Ardente.

Pero antes de eso, al equipo le habían marcado un gol con dos cabezazos en el área y el primer tanto del elenco visitante también fue producto de varias desconcentraciones de mitad de cancha hacia atrás. En un mediocampo que solo tiene a Fritzler como volante de marca, cuando el rival le maneja el balón Colón sufre más de la cuenta.


Por características no tiene carrileros que hagan la banda y retrocedan para colaborar con los de abajo y eso se termina pagando. Hoy el equipo extraña a Iván Torres un jugador que hacía los relevos y que ayudaba mucho a Rodríguez. No es casualidad que lo mejor del ex-Boca se vislumbró en el campeonato anterior en donde terminó jugando en un buen nivel.

En este caso, por delante de Clemente a veces está Chancalay, otras veces Guanca, Estigarribia, Bernardi o el que juegue por ahí. Pero ninguno de ellos siente la función de ir y venir. Cuando lo atacan por afuera el equipo pierde solidez y debe ampararse en los centrales y en el mediocampista más retrasado.

Y algo similar ocurre por la otra banda, cuando el que defiende es Toledo y el volante por ese carril son los antes mencionados, ya que es muy común que durante el partido vayan cambiando de posición. Así las cosas, parece un problema sin solución que a veces se ve disimulado por el nivel del rival.


Un tema que deberá trabajar y mucho Domínguez si pretende que el equipo sea confiable, hasta aquí lo venía siendo. Pero en 90' San Martín con un respetable manejo del balón desnudó muchas falencias y le generó peligro como antes no lo habían hecho, además claro está de convertirle tres goles.

Esta vez las individualidades no lo sostuvieron, porque fallaron mucho más de lo que acertaron y de este modo un digno pero modesto equipo como lo es el sanjuanino lo terminó amargando en el final para dejar a Colón con un montón de interrogantes de cara a lo que viene.


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