El seguro baja 18% cuando la flota lleva rastreador y los operadores sin GPS pagan la diferencia

Jueves 11 de Septiembre de 2025

Hace tres semanas, un coordinador de logística en Querétaro me contó algo que no me sorprendió pero que igual me dejó pensando. Su aseguradora le puso sobre la mesa una renovación de póliza de flota con 19% de rebaja, así sin más, con la única condición de que mantuviera prendidos los rastreadores en sus 34 camiones que van y vienen entre el Bajío y la capital. Yo le pregunté qué onda con los transportistas vecinos que no tienen rastreo, y resulta que a varios de ellos les metieron aumentos de entre 8 y 12% en el mismo ciclo de renovación. Él dice que la brecha existe desde 2023 más o menos, pero que en estos últimos doce meses se abrió a una velocidad que nadie en el gremio tenía contemplada.

En la industria se habla de descuentos que van del 15 al 30% para flotas con telemática funcionando, aunque la cifra exacta depende mucho de quién te asegura y de cuántos siniestros arrastrás en el historial. Un reporte de reaseguros europeo puso sobre la mesa rebajas del 15% atadas específicamente a programas de coaching de conductores que se alimentan de datos telemáticos, y en América Latina el rango anda por ahí, quizás un poco más disperso. En México la cosa se puso interesante porque el robo al autotransporte de carga pegó un salto del 16% durante la primera mitad de 2025 según cifras del sector, y las aseguradoras básicamente empezaron a ver el GPS como condición mínima en vez de complemento. CANACAR viene empujando hace años para que se estandarice el rastreo en unidades de carga, pero francamente las pólizas están logrando esa presión mucho mejor que cualquier regulación pendiente.

Nadie habla mucho del otro lado de la moneda. Rodrigo Espinosa maneja una empresa chica de distribución de congelados en Córdoba, Argentina, y me explicó que cuando fue a renovar en febrero su corredor le puso dos cotizaciones lado a lado para la misma cobertura. La que incluía rastreo satelital certificado en los once vehículos salía 17% más barata, así de simple, comparada con la opción de seguimiento manual y controles cada tanto. Espinosa ni lo dudó, pero me soltó una frase que me quedó rebotando varios días. "El tema no es que a nosotros nos bajan," me dijo, "es que a los que no tienen GPS les clavan un aumento, y esos costos van derecho al flete." FADEEAC publicó que los seguros en el transporte de carga argentino subieron 3.11% nada más en febrero de 2025, y en abril sumaron otro 2.29%, y eso se acumula rápido cuando ya estás operando con márgenes que dan vergüenza.

En Perú pasa algo distinto. Hay aseguradoras que directamente no te activan la cobertura por robo total si el vehículo no tiene un dispositivo de rastreo activo y certificado, punto. En la práctica eso significa que sin GPS o no tenés seguro contra robo o el precio que te ponen es ridículo. Un gestor de flotas en Lima que me pidió no publicar su nombre hizo la cuenta y me dijo que la diferencia entre asegurar un camión con rastreo y uno pelado ronda los 800 a 1200 dólares al año por unidad, en coberturas más o menos equivalentes. Si multiplicás eso por 20, 25 camiones, bueno, no hay mucho que pensar, y probablemente eso explica el salto en adopción de rastreo que se vio en los últimos tres años allá. El 54% de las flotas aseguradas a nivel global ya tienen algún descuento por llevar telemática, según los datos de rastreo de flotas de GPSWOX para ese periodo, aunque probablemente está inflado porque ese número sale de encuestas donde la gente se autodeclara. Lo que sí se confirma es que desde 2024 el tema se aceleró bastante, porque varias reaseguradoras grandes empezaron a pedir datos telemáticos como requisito para suscribir determinados riesgos de flota. "Antes era algo que el corredor te mencionaba si preguntabas, ahora ya forma parte de cómo evalúan el riesgo," me dijo, y la verdad es que con 278 millones de pólizas telemáticas activas proyectadas para 2026 y un crecimiento del 29% anual, la estructura de precios está cambiando de una manera que le pega fuerte a cualquiera que no genere datos.

México tiene su propio infierno con esto. El robo a transporte de carga viene subiendo 33% acumulado desde 2022, con más de 24000 incidentes solo en la primera mitad de 2025. Diez estados concentran el 84% de esos robos, el Arco Norte y la México-Puebla encabezan la lista como siempre. En la primera mitad de 2024 se logró recuperar el 57% de la carga robada, y una buena parte de esas recuperaciones fue gracias a rastreo GPS y monitoreo en vivo, que no es poca cosa. Las aseguradoras miran esas estadísticas y recalibran, y lo que sale de ese recálculo es una prima que cada vez discrimina más entre quien sabe dónde están sus unidades y quien no tiene idea.

Patricia Salazar trabaja como corredora de seguros comerciales en Guadalajara y me contó que tres clientes suyos con flotas de 15 a 40 unidades sacaron rebajas de entre 14 y 22% en las renovaciones de 2025, todos equipados con rastreo y cámaras. Pero en la misma conversación me dijo que otro cliente, uno que opera nueve refrigerados entre Jalisco y Sinaloa sin telemática ninguna, recibió un aumento del 11%, y cuando quiso saber el motivo la aseguradora le contestó que sin datos verificables el perfil de riesgo ya no entraba en la tarifa de antes. Salazar está convencida de que en dos, tres años conseguir una póliza de flota comercial a un precio que cierre sin algún tipo de rastreador va a ser prácticamente imposible, y que los operadores chicos que no metan esa inversión van a cargar con un sobrecosto que la competencia equipada no va a tener.

Hay otro número que complica todo. En México el 70% de la carga que roban al sector transportista no tiene seguro, según lo que publicaron medios del sector en 2025. Una tajada enorme del mercado funciona completamente por fuera del sistema asegurador, probablemente porque la prima ya les queda grande o porque sacaron la cuenta y no les da. Si encima le sumás que esa franja tampoco tiene rastreo GPS, la cosa se vuelve un espiral que se alimenta solo. Sube la prima porque no hay rastreo, el operador decide no asegurar porque le sale caro, cualquier robo se convierte en pérdida total, y la pérdida total lo aleja todavía más de cualquier inversión en tecnología. Los costos de seguro por kilómetro para los que sí están adentro del sistema vienen subiendo 5.8% por trimestre en promedio.