Ellos la miran y la tocan
La Copa Mundial FIFA arribó ayer a Mar del Plata, en el marco de la 3ª edición del Trophy Tour. La recibieron los Campeones del Mundo de 1978 y 1986, entre los que se encontraba Nery Pumpido.

Lunes 13 de Enero de 2014

 Claudio Cáplan

Enviado especial a Mar del Plata

Ovación se instaló hace más de una semana en Mar del Plata para seguir bien de cerca los trabajos de pretemporada que realiza Unión, de cara a la segunda rueda del certamen de la Primera “B” Nacional. Y ayer fue testigo de la ceremonia que protagonizaron los argentinos ex campeones del mundo, quienes recibieron la Copa Mundial FIFA, que estuvo presente en La Feliz en el marco de la 3ª edición del Trophy Tour, que organizan FIFA y Coca-Cola, en la segunda escala sudamericana, tras su paso por Chile.

Quien le abrió las puertas a Ovación para compartir toda la jornada con los ex Campeones del Mundo en 1978 y 1986 fue Nery Alberto Pumpido, ex arquero y DT de Unión.

El arribo de Nery

Cerca de las 9.30 el primero en aparecer justamente fue Pumpido, quien le confió a este matutino: “Es un orgullo enorme estar en este tipo de eventos mundiales, la verdad que estoy muy emocionado porque ya me encontré con ex compañeros y amigos de la Selección. Ni hablar de lo que será cuando nos encontremos con la Copa del Mundo... Así que esperemos que salga todo como soñamos”.

Y luego de otra de las tantas deferencias que tuvo Nery con Diario UNO, llegó el momento tan esperado, que salió tal cual lo habían imaginado. Así lo manifestó el ex arquero tras el evento: “Todo lo que te dije antes de que arranque el acto quedó chico, fue una sensación inexplicable lo de todo el evento; cuando tomé ese trofeo se me vinieron muchas imágenes hermosos e inolvidables de 1986. Estoy muy emocionado”.

—Además no todos tienen la posibilidad de tocar la Copa del Mundo ya que está solamente reservado para quienes la pudieron ganar...

—Es cierto, solamente los que fuimos Campeones del Mundo y los presidentes de los países la pueden tocar. Así que imaginate la importancia que tiene esto para todos nosotros que tuvimos la posibilidad de acariciar semejante premio, por eso siempre digo que los futbolistas tienen que apuntar a más y ojalá que este año se vuelva a repetir lo que logramos en su momento.

—¿Qué es lo que más te dejó este tipo de acontecimientos?

—El cariño y el respeto de la gente en la calle. Fuiste testigo de lo que el hincha siente por los colores argentinos y nos recuerda siempre. Ese sentimiento uno no se lo olvidará jamás, que la gente nos salude, nos pida una foto o un autógrafo marca que seguimos estando presentes en la memoria de ellos y eso para nuestra generación vale mucho.

Del arquero al defensa

Después del primer mano a mano con Pumpido, llegó el momento en donde el ex arquero Campeón del Mundo en 1986 le dio el pase para charlar con Ovación a Oscar Ruggeri. “Estoy feliz de que se acuerden de nosotros, que nos tengan en cuenta me pone muy contento, además porque no somos muchos los que nos podemos dar el lujo de decir que somos Campeones Mundiales y de tocar la Copa otra vez, así que la iniciativa que tuvo la empresa es bárbara”, manifestó el Cabezón.

—Todos los muchachos que están acá coincidieron que el reconocimiento, como éste, viene más de gente del exterior que de Argentina, ¿estás de acuerdo con ese pensamiento?

—Totalmente, por eso nosotros somos frontales y eso duele. Así que ahora también somos agradecidos a este tipo de acontecimientos.

Y hablando de levantar nuevamente la Copa, Ruggeri tiró una frase que le robó una sonrisa a más de uno de los presentes, cuando manifestó: “Por suerte ahora vamos a tener otra vez la Copa entre nuestras manos y la besaremos de nuevo porque en el ‘86 la tuvo Diego nomás (por Maradona)”.

Para cerrar, el Cabezón tampoco se olvidó del simpatizante argentino: “A nosotros nos hace muy felices el reconocimiento que siempre tiene la gente para con nosotros, eso no se paga con nada”.

La palabra de Tarantini

Nadie podrá olvidar las medias bajas, sus rulos al viento marcando el lateral izquierdo –aunque su perfil fue derecho– en la Selección Nacional campeona mundial en 1978. Y aunque los años pasaron, como para todos, se lo vio en forma impecable. El Conejo también dejó marcadas sus sensaciones en diálogo con este medio: “Estoy muy contento de que me hayan invitado, es algo hermoso, estar con amigos que logramos algo que muchos jugadores quisieran lograr, no tiene precio. Volver a ver a varios que dejaron alguna que otra deuda también es lindo (risas)”.

—¿Y Nery Pumpido está en esa lista de deudores?

—No, para nada, Pumpido es de los que paga, pero otro no (palito para Ubaldo Matildo Fillol), y eso que los arqueros tienen fama de no pagar, sin embargo en el caso de Pumpido no es así.

—Que sigan manteniendo este tipo de relación quiere decir que los afectos no se pierden...

—Seguro que es así, además estamos en contacto permanente, pero más allá de lo que es volver a estar con la Copa y vivir este evento lo más lindo de todo es estar en contacto con la gente, con el hincha que no se olvida de lo que nosotros logramos con la Selección... El amor que nos brindaron, cuando llegamos, las personas que pasaron por la puerta del hotel es lo que a uno lo llena de satisfacción.

—Sería un error no ser lo agradecido que son ustedes...

—Y sí, nosotros no podemos olvidarnos de ellos. Además lo que conseguimos justo fue en un momento complicado del país y la satisfacción fue doble porque logramos el título en nuestra tierra, y después lo que fue el campeonato en 1986, en México, fue una cosa fabulosa, algo extraordinario.

Una de las cuestiones que se puede tomar como punto de referencia es lo emocionante que fue encontrar a dos generaciones de jugadores todos unidos y riéndose, contando anécdotas que las habrán repetido miles de veces, en cada cita a la que fueron como centro de atención.

“Eso pasa porque las cosas antes no iban tan rápido como ahora. Nosotros jugábamos un partido y después nos reuníamos a tomar un café o a comer y eso hoy no se puede hacer porque el fútbol cambió a nivel mundial”, narró Tarantini.

“Esto es maravilloso, pero dejame decirte algo y que acá me parece que compartimos todos: creo que somos las dos selecciones campeonas del mundo que menos reconocimiento tuvieron justamente de su país”, destacó el Conejo.

—¿Eso duele?

—Totalmente, yo pregunto cuántos países quisieran tener dos títulos como los que logramos. Y eso no se valora para nada.

El paso a paso de la Copa

El camino de La Copa arrancó en septiembre del año pasado en Brasil y finalizará también en el país anfitrión del Mundial que comenzará en junio próximo. Es importante resaltar que el trofeo máximo que otorga la FIFA pasará por 90 países en total.

Este galardón dorado llegó a Mar del Plata ayer a las 12 y se quedará en La Feliz hasta hoy, luego partirá hacia Córdoba y después viajará con destino Paraguay. La Copa mide 36 centímetros de largo, pesa exactamente 6 kilogramos y es de oro (18 kilates), macizo total. Otro de los aspectos para recalcar es que este ícono del fútbol universal apareció por primera vez en el Mundial de 1974 que se disputó en Alemania, justamente dicho país se coronó campeón en esa ocasión.