Matías Alé pasó durísimos momentos y su vida se vio convulsionada luego de los brotes psicóticos que sufrió y que lo llevaron a internarse en una clínica. Pero la recuperación del actor no fue nada fácil y su madre tuvo un rol fundamental en su cura.

"Si no hubieran estado mi vieja, mi hermano y mis amigos en estos dos años, no sé si hubiera salido", admitió en Los Especialistas del show.

"Mi mamá estaba en todo. Estaba viviendo en su casa y cuando me acostaba a dormir, se arrodillaba y me acariciaba la frente. Yo le pedía por favor que me ayude a que no me agarre de vuelta. Muy difícil todo lo que transitamos, pero hoy estoy entero y puedo mirar para atrás y sentirme orgulloso por un montón de cosas que aprendí. Mi vieja es un bastión", comenzó a contar con mucha emoción.

Más tarde, luego de derramar lágrimas al ver un video de su madre, Matías tocó el difícil tema de la muerte de su padre: "Con el paso del tiempo te das cuenta de que las cosas hay que decirlas por más que duelan o no", dijo.

Y agregó, llorando: "Yo me quedé con muchas ganas de decirle cosas a mi papá, que se fue de un día para el otro, a sus 44 años. La vida me lo arrebató cuando yo tenía 18. Era deportista, comía sano, no fumaba y un 6 de enero se lo llevaron los reyes porque necesitaban un mago más", recordó Matías, contagiándoles sus lágrimas a los integrantes del programa.

"Quiero que la gente que estuvo conmigo me recuerde como un buen tipo", concluyó.

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