El actor abrió su corazón al contar una traumática experiencia que le tocó atravesar con su primogénita: "Ahora me la devolvieron andando 10 puntos pero en ese momento, la pasé mal".

Por primera vez, el humorista hijo de Pablo Granados, se atrevió a revelar una de las experiencias más terribles que le tocó vivir como papá. Su hija Bernardita, que hoy tiene poco más de un año, sufrió un problema de salud que la obligó a entrar a quirófano cuando tenía apenas unos meses de vida.

"La notamos agitada y pensamos que eran mocos. La llevé a la guardia, le hicieron una placa en el pecho y le salió que tenía los intestinos en el pulmón. Parece que el diafragma no se le había cerrado bien, entonces se le subió la tripa al pulmón", relató angustiado en el programa de Vero Lozano.

Lo que siguió, fue aún peor: "Recuerdo que me la sacaron de las manos y la metieron en un quirófano por 3 horas y yo inmediatamente subí a 42° de fiebre. Tomé ansiolíticos pero no me hicieron nada, estaba con una ansiedad increíble. Creo que fue el peor día de mi vida, lejos".

Afortunadamente, tanto la intervención como la recuperación de la niña fueron excelentes y hoy esta historia quedó atrás como un mal recuerdo.