María Carbone, una arquitecta que vive a siete cuadras del estadio de Newell's, afirmó que acudirá a la Justicia para pedir que se suspensa el próximo recital del grupo La Renga, previsto para el jueves que viene en el Coloso Marcelo Bielsa, al sostener que su departamento "vibró o se sacudió como si hubiera ocurrido un sismo".

"Voy a presentar un recurso de amparo. Me llama la atención que la Municipalidad habilite un espectáculo que trae consecuencias a la salud y las molestias que ocasionan las vibraciones. Está en el Código Civil el derecho a la salud que tiene rango constitucional. Aunque el evento está habilitado, no puede privarnos del derecho a vivir en paz. Fueron cuatro horas de terror", afirmó Carbone.

Carbone contó esta mañana lo que vivió el sábado a la noche cuando una de las bandas más populares del rock argentino brindó su primer show en el club del Parque Independencia. "Lo del sábado fue un desastre. Nunca pensamos que la Municipalidad podría habilitar, con todas las ordenanzas que hay y con el Código Civil que prevé la preservación de derechos a vivir una vida tranquila, en el centro de la ciudad un evento de esta naturaleza", expresó.

En declaraciones al programa "Zysman 830" que se emite por La Ocho, Carbone aseguró que "en la zona de Cochabamba e Italia fue un horror. Apenas empezó el pogo y la música, comenzó a vibrar el piso. Primero sentíamos temblores en los pies mientras estábamos cenando. Teníamos invitado a un amigo de Perú quien dijo que ese fenómeno parecía un sismo como los que se dan en ese país. Pero el sismo es durante un rato. Esto fueron cuatro horas, que me parecieron una eternidad".

"Todo el tiempo hubo vibraciones. Se movía todo. Tengo una madre discapacitada. La acostamos en una cama de dos plazas y se movía la cama. No pudo dormir y quedó alterada. Era terrorífico. Jamás pasó algo así. Esto fue un sismo de cuatro horas. No exagero. Hemos llamado a la policía y nos dijeron que había un montón de gente desesperada. También llamamos a Defensa Civil y también nos dijeron: escuchen cómo están sonando los teléfonos", añadió Carbone.

Fuente: La Capital