Felipe VI comenzó su reinado de renovación para la realeza española

El nuevo monarca juró fidelidad a la Constitución en una ceremonia de proclamación en el Congreso de los Diputados, en Madrid.

Viernes 20 de Junio de 2014

Felipe VI inició ayer su reinado en España con el propósito de renovar una monarquía sumida en el desapego y hasta el rechazo de una parte de la sociedad. El hijo del rey Juan Carlos fue proclamado en el Congreso de los Diputados, en Madrid, en una ceremonia sencilla y austera, acorde a los tiempos de crisis económica, tras 39 años de reinado de su padre. Es la primera sucesión en el trono en la historia de España que se produce en democracia. Juan Carlos, de 76 años, se convirtió en rey dos días después de la muerte del dictador Francisco Franco en noviembre de 1975, cuando aún regían las estructuras del régimen.

Felipe, a sus 46 años, prometió ayer "una monarquía renovada para un tiempo nuevo" en el primer discurso que pronunció como rey en una ceremonia a la que no se invitó a mandatarios extranjeros ni a miembros de otras casas reales. Fue justo después de jurar la Constitución ante la corona y el cetro, símbolos de la monarquía española, y la emocionada mirada de la reina Letizia, de 41 años, y de sus dos hijas: Leonor, de ocho y ya princesa de Asturias como heredera del trono, y Sofía, de siete.

Enfrente, en la tribuna de invitados de honor, estaba su madre, la reina Sofía. Juan Carlos, que anunció su decisión de abdicar el 2 de junio, no acudió para no restar protagonismo a su hijo en el día de su proclamación, pero luego se unió a una fotografía para la historia en el balcón principal del Palacio Real. Allí salieron a saludar a las miles de personas que llenaron la plaza de enfrente Felipe y Letizia, Juan Carlos y Sofía, la princesa Leonor y su hermana pequeña. "La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza, y para ello velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente", dijo Felipe en el Congreso de los Diputados.

Difícil tarea

El nuevo rey dejó así claro que sabe que llega al trono en un momento de desprestigio de la institución, golpeada sobre todo por el caso de corrupción que protagoniza su cuñado, Iñaki Urdangarin, y que salpica a su propia hermana Cristina, imputada por el juez. La infanta no participa desde hace más de dos años en la agenda de la familia real y quedó excluida de todos los actos estos días.

Ante el reto independentista abierto en Cataluña (noreste) por el gobierno regional, Felipe lanzó también un mensaje: "En la España unida y diversa cabemos todos, todas las formas de sentirse español, porque los sentimientos no deben nunca enfrentar o dividir sino respetar y convivir", dijo, y proclamó su "fe en la unidad de España".

"Viva el rey"

A pesar de que los expertos en seguridad habían aconsejado a Felipe que recorriera el centro de Madrid en automóvil cerrado tras su proclamación, el nuevo rey de España decidió que se descubriera el techo descapotable del Rolls Royce con el que junto a Letizia atravesó desde el Congreso de los Diputados varias avenidas hacia el Palacio Real. Allí ofrecieron los nuevos reyes una recepción a 2.000 representantes de la sociedad española, a los que saludaron uno a uno en un larguísimo besamanos. Junto a figuras políticas, entre ellos se vio al tenista Rafael Nadal y al jugador de básquet Pau Gasol y a los cantantes David Bisbal y Alejandro Sanz. "¡Felipe! ¡Felipe!", gritó el público al paso del Rolls Royce real en unas calles de Madrid engalanadas para la ocasión con banderas de España y flores. "¡Viva el rey!". El flamante monarca, en uniforme militar, el de gran etiqueta del Ejército de Tierra, hizo todo el paseo de pie, mientras la reina saludaba sentada.

En un automóvil cerrado los siguieron sus hijas. "Nunca jamás en la historia de España la sucesión en la jefatura del Estado se había hecho con la tranquilidad de esta, y eso es reconfortante y para sentirse contentos y orgullosos", celebró el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy. Las ceremonias fueron estrictamente laicas, un gesto considerado como prueba de modernización de una institución identificada durante siglos con la fe católica.

Antimonárquicos

En un momento en el que las reivindicaciones republicanas han cobrado visibilidad en España y en la calle se ha abierto el debate sobre un referéndum sobre la monarquía, medio millar de personas protestó ayer contra ella durante los actos de proclamación del rey. Con banderas republicanas, los manifestantes intentaron acceder a la Puerta del Sol, blindada por un fuerte dispositivo de seguridad, pero la policía se lo impidió. Al menos dos fueron detenidos por desobediencia y resistencia a la autoridad. Según medios españoles, querían seguir el recorrido que hicieron los nuevos reyes en automóvil hasta el Palacio Real. Varios miembros del movimiento de los indignados que intentaron acercarse fueron retenidos.

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